Sujeto entró a la “cueva del lobo”

Sujeto entró a la “cueva del lobo”

No sabía a dónde se metía o estaba aburrido de la vida. Entró sin invitación a un grupo cerrado, violento. Cuando parecía que lo lincharían, la policía intervino. Pero no hubo necesidad de su intervención. El hombre fue liberado minutos antes.

Tres camiones Kodiak, con más de 100 policías estatales esperaban en el retén policiaco de la carretera Tuxtla Gutiérrez-Chiapa de Corzo.

La ayuda había sido requerida al 911, por el mismo individuo angustiado, que recién se daba cuenta de la realidad.

Unos creen que entró para robar. Otros creen que quiso integrarse al grupo invasor, pero sin pasar la prueba. Él dijo que llegó por una mujer con quien mantiene una relación.

El centinela de la entrada no se percató de su ingreso al principio. Lo detectó después.

Fue cuando comenzó el alboroto en el predio aledaño a los fraccionamientos Santa Fe y Mirador, donde se asentaron los adheridos al grupo del MOCRI.

No tardaron en mostrar por qué son considerados un grupo de choque, radical.

Al detectar al invasor, trataron de lincharlo. Le echaron en cara su atrevimiento. Nadie puede entrar así como así al grupo hermético.

Aunque ellos pueden invadir predios, no toleran que alguien allane su territorio. Al verse amenazado, el hombre pidió ayuda.

Fue así como se organizaron tres patrullas que fueron como avanzada, para dialogar con los del MOCRI y pedir la liberación pacífica del temerario hombre enamorado.

El resto de policías, unos 100, esperaban indicaciones en el retén policiaco citado.

Pero al enterarse del operativo desplegado para liberación del retenido, inteligentemente hubo cordura por parte del MOCRI y liberaron al hombre.

Al ver que salía sano y salvo, los policías se dieron la vuelta y llegaron con la noticia donde esperaba el resto de sus compañeros. Todos regresaron a sus bases.