Taxi destrozado al chocar contra pipa

Taxi destrozado al chocar contra pipa

Un taxista que iba presuntamente ebrio y al parecer se quedó dormido al volante, se impactó por alcance contra una pipa de Protección Civil del Estado, que se encontraba parada en el semáforo del libramiento Sur y Calzada Caminera.

El taxista rompió el parabrisas con su cráneo y no le pasó nada, pese a ello fue detenido.

La noche del lunes, se escuchó un fuerte ruido en el libramiento Sur Oriente de la capital chiapaneca, a la altura de la 3ª Poniente de la colonia Francisco I. Madero.

Es que de oriente a poniente circulaba sobre la referida vía, el taxi tipo Tsuru con número económico 2655 con placas 8755-BHE.

En el crucero del libramiento Sur y calzada Samuel León Brindis, se encontraba de oriente a poniente, esperando el verde del semáforo una pipa.

Era la unidad con número económico 1GIRD058, de Protección Civil del Estado, marca International, tipo Dura Star de color blanco, sin placas de circulación.

El taxista aparentemente se quedó dormido al volante, por el desvelo y probablemente por la ingesta de alcohol, comentó el pipero. “Sí, se veía pe…” dijo.

El camión ni se movió por el impacto, pero el taxi se destrozó toda la parte frontal, cofre, motor, batería y parabrisas.

El taxista, que seguramente no llevaba ajustado el cinturón de seguridad, acabó de rematar el parabrisas con su cabeza. Pero apenas sufrió una leve cortadura en la frente.

“Es cabeza dura”, dijo un testigo refiriéndose al hecho de haber roto el parabrisas con el cráneo, pero también porque no entiende que mientras trabaja no debe tomar, pues implica un riesgo para él, sus pasajeros y los peatones.

“Lo bueno que no llevaba pasaje”, dijo otro testigo.

Contrario a lo que comentaron el pipero y los testigos, los peritos de Tránsito Municipal que llegaron en la patrulla PCC-32, éstos no dieron datos.

Incluso tergiversaron los hechos. “El taxista ya no está, se lo llevó la roja (ambulancia)”, dijo uno de ellos, cuando en realidad el culpable estaba detenido dentro de su unidad.

Presumiblemente deseaban esconder el hecho de que iba tomado, para negociar su liberación.

El pipero tomó la placa trasera del taxi. Se la llevó como garantía. Una grúa se llevó al taxi destrozado, al corralón.