Taxista herido en colisión

El joven taxista fue auxiliado por Protección Civil Municipal e internado en el IMSS 5 de Mayo.
El joven taxista fue auxiliado por Protección Civil Municipal e internado en el IMSS 5 de Mayo.

Un taxista fue a parar al área de urgencias del IMSS 5 de Mayo, luego que la unidad que conducía se impactara de frente contra un auto particular, en el centro de Terán. El culpable se dio a la fuga. El herido fue auxiliado por Protección Civil Municipal.

La mañana era fresca, luego de los chubascos precipitados en la capital chiapaneca. Además del clima agradable, apenas ha pasado la quincena y hay dinero circulante. Muchos toman taxi para ir de un lugar a otro.

Sebastián Sántiz Simuta, de 25 años, se veía feliz, pues todo marchaba sobre ruedas. Tiene juventud, salud, una linda familia y en las pocas horas de trabajo de este día le ha ido muy bien.

Mientras conducía su taxi tipo Tsuru, con número económico 1805, mentalmente hacía cuentas de lo que le falta para la cuenta, llenar el tanque de gasolina, lavar la unidad… y por supuesto, lo que le quede sería para el sustento de su hogar.

Con la tranquilidad que da transitar con preferencia, sobre la avenida 3ª Norte de la Delegación Terán, el chafirete avanzó a unos 50 kilómetros por hora.

Y en un santiamén todo cambia. Los planes, cual castillos en el aire, se derrumban. La sonrisa del taxista se tornó mueca de enfado y dolor. Su unidad se había estrellado de frente contra un auto particular que le hizo corte de circulación en la calle 5ª Poniente.

Para colmo, el taxi de Sebastián ya no encendió y no pudo perseguir al culpable, que huyó hacia el sur. Con dolor, rabia e impotencia contenidos, el taxista se resignó. Marcó al 066 y pidio ayuda. Patrulla de tránsito y una ambulancia.

La unidad médica PCA-02 al mando del paramédico Víctor Liho, acudió para darle los primeros auxilios al ruletero. La patrulla de Tránsito Municipal PCC-29, con el perito a bordo, llegron después. Y el oficial nada pudo hacer para perseguir al responsable.

No hay placas, ni tipo de vehículo. Todo fue repentino.

Y mientras Sebastián era trasladado en la ambulancia, al área de urgencias del IMSS 5 de Mayo, pensó en lo inestable que es la vida. Es una rueda de la fortuna, a veces estás arriba, otras en medio y muchas veces abajo.

Y aunque adolorido, triste por el duro revés, celebró la vida y da gracias en la adversidad. Tiene presente. El futuro, nadie lo garantiza.