Taxista pirata provoca accidente carretero

El taxi 145, legal, fue el más dañado aún cuando su conductor no tuvo la culpa. A. Alegría / CP
El taxi 145, legal, fue el más dañado aún cuando su conductor no tuvo la culpa. A. Alegría / CP

Un taxi pirata de Villacorzo que invadió carril contrario, desencadenó un accidente múltiple en el kilómetro 8 de la carretera Tuxtla-Suchiapa, en las inmediaciones de la comunidad Copoya.

El pirata chocó contra un taxi concesionado de Villaflores y luego éste fue impactado por alcance por otro similar de Tuxtla Gutiérrez, dejando un saldo de ocho personas lesionadas.

La mañana de ayer, nublada y con llovizna, se ensombreció más por el accidente protagonizado por tres taxis. Dos legales y uno pirata.

De Tuxtla a Villaflores transitaba la unidad tipo Tsuru con placas 3325-BBHE y económico 145, propiedad del cocesionario Jesús Gómez Sánchez.

Al llegar al kilómetro 8, el chofer se sobresaltó al ver que de frente, invadiendo carril contrario, apareció un automóvil tipo Tsuru de color blanco, que presta de manera ilegal el servicio de transporte en su modalidad de taxi de Villacorzo a Tuxtla Gutiérrez.

Aunque el chofer del taxi 145 quiso reaccionar no pudo orillarse más, pues implicaba salirse del camino. Luego sobrevino el impacto brutal.

Toda la parte frontal del taxi legal se destrozó. La otra unidad, la pirata, también se dañó. El taxista estrelló su cabeza contra el parabrisas.

Un tercer taxista se involucró. Fue el de la unidad tipo Tsuru con número económico 1634 de Tuxtla Gutiérrez, pero que llevaba un servicio a la Frailesca, el cual se impactó por alcance contra el taxi 145.

Resultado del accidente múltiple, salieron lesionadas ocho personas, que iban en las tres unidades.

Entre ellas se encuentran Arely López Aguilar, de 33 años; Camilo Cruz Marroquín, de 40 años; Consuelo Díaz Velasco, de 30 años; Camilo Pérez Urbieta, de 55 años; Edy Alejandro Aguilar Alfaro, de 23 años; Rodolfo Chacón Rincón y Carolina García Hernández, de 26 años.

Paramédicos de Protección Civil Municipal y de Bomberos, trasladaron a los lesionados en las unidades PCA-02 y PC-21 a la clínica de la Cruz Roja Mexicana en Tuxtla Gutiérrez.

Lamentablemente el taxi pirata, el culpable, no cuenta con seguro de pasajero ni con seguro contra daños propios o a terceros. Opera en total ilegalidad.

Esta historia de impunidad comenzó cuando se arregló la carretera Tuxtla-Villaflores vía Suchiapa. Y desde entonces abundaron las unidades piratas en Villacorzo, con la complacencia de la Secretaría de Transportes.

A pesar de los reclamos justificados de los concesionarios, en cuyas unidades se lee “Alto al pirataje”, “no a los taxis amparados”, el encargado de regular estas anomalías duerme el sueño de los justos.

Las unidades fueron enviadas al corralón y los conductores fueron puestos a disposición de la autoridad competente, en tanto se deslindan responsabilidades.