Tras discutir con sus padres, se suicida

El menor se colgó de la hamaca, en su cuarto. A. Alegría / CP
El menor se colgó de la hamaca, en su cuarto. A. Alegría / CP

Era apenas un niño. Normalmente hacía berrinches de niño. Pero el de ayer le costó la vida. Decidió darles una lección a sus padres, por haberle negado el permiso para divertirse con sus amigos en la noche. Y se colgó de la hamaca.

El papá no lloraba por fuera, pero por dentro se desgarraba. Si tan solo pudiera volver el tiempo atrás, por supuesto que cambiaría sus palabras y el tono de las mismas.

La mamá lloraba desconsolada. Gritaba a veces. Luego callaba. También quería poder cambiar el pasado, y por supuesto el presente, duro y doloroso, porque su hijo de tan solo 14 años yacía muerto.

Y lo tomaba entre sus brazos, como cuando era un bebé. Cuando se dormía en su regazo, pero despertaba horas después. Solo que ahora se ha dormido para siempre.

Los padres refirieron a los policías que Agustín “N” les pidió permiso para ir a bailar con sus amigos la noche del viernes.

Pero el permiso le fue negado.

“Se puso violento. Gritó. Amenazó. Se encerró en su cuarto. Nunca pensamos que llegaría a tanto”.

Los paramédicos del ERUM acudieron a valorar al menor a su casa ubicada en la colonia Sacramento de Jesús, pero era demasiado tarde. Hacía más de 20 minutos que había perdido todo signo vital.

La trágica noticia fue dada a los padres, que incrédulos contemplaban el cuerpo inerte del niño, atrapado entre los lazos de la hamaca. Esa que le daba descanso al padre y al hijo, ahora segó la frágil existencia del menor.

Personal de Criminalística y Forense de la Procuraduría General de Justicia del Estado acudió para tomar datos, fotografías y finalmente ordenar el traslado del cadáver al Servicio Médico Forense para la autopsia de ley.