Un motopatrullero “a toda máquina”

Un motopatrullero “a toda máquina”

Han transcurrido más de 40 años ya. Sus ojos contemplan, otra vez, la película “A toda máquina”. Y el brillo del entusiasmo se enciende. Antes era un niño ilusionado. Hoy es un policía del Grupo Motorizado de la SSyPC. Su sueño se hizo realidad.

Israel Jiménez García, mira su moto patrulla. Luego cierra los ojos y evoca el pasado.

“Desde niño soñaba con tener mi motocicleta. Extasiado miraba el aparador de la Yamaha”, dice. Y el sueño se cumplió un día, siendo joven.

Un día, observó a los policías de Seguridad Pública del Estado, que patrullaban en motocicletas Virago 535. Israel se enamoró y decidió ser policía.

El 17 de diciembre de 1990, Israel se dio de alta en la corporación policiaca.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado había adquirido unas motocicletas marca Honda tipo 750 GBR. Israel estaba decidido a tener una. Y lo consiguió.

“Desde entonces y hasta ahora, me siento orgulloso de formar parte del Grupo Motorizado, en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana”, recalca a lo largo de la entrevista. Y limpia su casco protector, en el cual luce el número 777 que hiciera famoso Mario Moreno Cantinflas, en el papel de un policía honesto.

Las motocicletas tienen la ventaja que entran a sitios donde una patrulla no puede por sus dimensiones.

“Rapidez, espacio, eficaz, nos permite sigzaguear entre los autos cuando hay embotellamiento”, aclara.

Sobre los delitos que más atienden los motopatrulleros, son: robo a transeúnte, a comercio, casa habitación, homicidio.

Algunos de estos ilícitos son perpetrados en la zona Centro de Tuxtla Gutiérrez. La capacidad de respuesta es de 3 a 5 minutos, luego de la activación de alarma, explica el policía.

“Con el Nuevo Sistema Penal Acusatorio, estamos listos, tras los cursos de primer respondiente”, puntualiza Israel.

La familia de Israel es su motor. Casado desde hace 26 años, los mismos que lleva en la SSyPC, ha procreado cinco hijos.

Cumple a cabalidad en ambos lados. En uno combate la inseguridad, en otro fomenta la seguridad.

Como pasatiempo, el policía practica deporte y siembra maíz, limón, en una parcela de Berriozábal, donde vive. Es campesino.

“Estoy feliz de cumplir y hacer cumplir la ley, con apego al artículo 21 Constitucional”, subraya.

Y como colofón de la entrevista emite su mensaje: “A mis compañeros policías les digo, que el trabajo en equipo da fuerza. Que trabajemos con ética, vocación y léxico adecuado para hablar con la sociedad. A la sociedad le pido su apoyo y comprensión. Los policías somos sus amigos”.

Tras mirar la escena de la película “A toda máquina”, monta su moto patrulla y en compañía de su “pareja”, reviven la escena que inmortalizaran Pedro Infante y Luis Aguilar.

Israel no tiene el carisma ni la voz del extinto artista, pero si su destreza para maniobrar el velocípedo. De niño quería ser como sus ídolos. Los superó en vocación de servicio.