Las chapas de la cortina metálica violadas, los candados rotos, hicieron suponer un robo. Aunque el ilícito no se consumó.
Por razones que se ignoran, el ladrón o los facinerosos no perpetraron el atraco al comercio. La caja registradora con el dinero fue encontrada en el local.
Ayer alrededor de las 10:20 horas se activó la alarma de robo. Policías estatales y municipales acudieron a Carretera a Villaflores y 18 Sur de Tuxtla Gutiérrez.
Es que una mujer hizo el reporte al 066 y de ahí se trianguló la solicitud de ayuda por medio del Centro de Control Comando Comunicación y Cómputo (C-4).
Araceli Chapital Pirado, dueña de la cocktelería denominada “Don Pescadón”, refirió ante los oficiales que pasó a supervisar su local como a la una de la mañana, de ayer miércoles.
Procedente de la colonia Chiapa de Corzo, se sintió inquieta y pasó a revisar su local. Pero todo estaba en orden.
Fue como a las 10:00 horas que recibió una llamada telefónica de sus empleados, quienes al arribar se encontraron con las chapas de la cortina violada y los candados rotos.
Los trabajadores no ingresaron por temor a que dentro estuviera el o los ladrones.
Fue la empresaria que pidió ayuda al 066 y llegó al local junto con los policías.
Al ingresar y revisar no faltaba nada. Incluso estaba en su lugar la caja registradora con el dinero.
Al parecer, alguna persona o patrulla que pasó por el lugar inhibió el robo, por lo que el o los facinerosos huyeron sin perpetrar el asalto.












