Un Vochito perdió la línea original y su impecable estado en que se encontraba, tras un choque en que su conductor tuvo la culpa al cruzar una avenida sin precaución, haciendo corte de circulación a una camioneta. Aun así, el culpable se creyó agraviado. Policías municipal atendieron el accidente entre tanto acudía el perito de Tránsito.
De sur a norte sobre la 6ª calle Oriente de Tuxtla Gutiérrez, circulaba el automóvil marca Volkswagen tipo sedán de color azul marino con placas DPM-3662, conducido por un joven.
Y al llegar a la esquina con 4ª Norte, el automovilista no observó el disco que obliga a detenerse. El señalamiento de “Alto”, en rojo, está para los dos sentidos de la 6ª Oriente.
Y la indiferencia del joven produjo un accidente. Es que de oriente a poniente sobre la 4ª avenida Norte, transitaba la camioneta marca Nissan tipo Frontier, color blanco, placas CV-89840.
La parte frontal de la camioneta dio en el costado derecho del Vochito, sumiéndole toda la portezuela delantera del mismo lado.
El auto que hasta antes del golpe lucía impecable, original, quedó maltrecho. Al llamar a su ajustador, el joven del Vochito le dijo: “Sí, venga por favor, me golpearon”.
Es que en efecto, lo golpearon, pero no dijo que él tuvo la culpa al atravesarse. Y escudado en el viejo adagio de que en Chiapas, “El que pega paga”, el culpable quería pasar por víctima.
Pero el peritaje fue claro, los discos no daban lugar a dudas, así como la flecha roja sobre la 4ª Norte. Finalmente, la culpa recayó sobre el dueño del Vochito, el cual se fue al corralón.












