Voló al carril contrario

Voló al carril contrario

Eufórica por el alcohol ingerido, tentada por el potente motor de su camioneta, pisó el pedal del acelerador perdiendo el control tras salir de la curva, en bajada. Cruzó al carril contrario, volando sobre el muro divisor, un colectivo, dos coches estacionados y un taxi sufrieron daños materiales. La culpable libró una multa elevada o la cárcel. No hubo perito de Tránsito Municipal que llegara.

“Está ebria, pero no se nota; lo disimula muy bien”, dijo un hombre. Pero su boca la delató. Comenzó a lanzar improperios contra todos. Su voz indicaba ingesta de alcohol.

“Váyanse a la ching… todos, no me estoy huyendo. Voy a pagarles todo, hasta la risa”. Un familiar la tomó del brazo y le dijo: “ya cállate”. Pero no se callaba. “Llévala a otro lado”, le dijo a otra mujer.

El miedo era que en cualquier rato apareciera el perito de Tránsito Municipal y se llevaran a certificar a la culpable. De una elevada multa, “mordida” o cárcel no se salvaría.

Pero el temor se disipó. Los oficiales estaban muy ocupados en el cerco del Congreso del Estado, con los tzotziles de Chenalhó.

La mujer conducía la camioneta marca Chevrolet, tipo Equinox, blanco; placas DSH-6603. De norte a sur sobre la calzada al Sumidero, la mujer avanzaba veloz en su unidad de lujo.

Luego de tomar la curva, de bajada, que lleva a la colonia Colinas del Oriente, la mujer perdió el control debido al exceso de velocidad, trepó al muro divisor, cayendo al carril contrario.

De sur a norte sobre la referida vía transitaba el colectivo tipo Urvan, con número económico 6812, placas 386594-B. El chofer iba a entregar la cuenta. Ya no llevaba pasajeros.

Y al ver la camioneta que se le venía encima, el chofer quiso librarla, y se hizo a la orilla, golpeando a un Jetta gris, placas DRG-9162, que estaba estacionado.

Por su parte, la camioneta de la mujer, golpeó el costado izquierdo del colectivo, luego avanzó y chocó contra un Ford Focus blanco, placas DPH-4267, que también estaba estático.

Los dueños de estos dos autos estaban dentro de una cenaduría, enfrente.

Finalmente un taxi tipo Tsuru, con número económico 2999 y placas 3105-BHE, también se llevó un refilón, pues entraba al lavado de autos justo cuando la camioneta se atravesó.

Los ajustadores de las aseguradoras de todos los autos acudieron y la mujer la libró, a pesar de los insultos vertidos y de su estado inconveniente en que conducía.