Una camioneta que sufrió un accidente y que terminó con las llantas al aire, provocó la rapiña que realizaron varios vecinos avorazados que llegaron a recoger la mercancía caída.
Un testigo resistió la tentación de correr también a tomar las cajas de refresco. La mayoría cedió y les importó muy poco el sufrimiento del hombre accidentado. Pensaron en sí mismos antes que en su prójimo.
La víctima, de oficio comerciante, salió de casa con su vehículo Nissan tipo Estaquitas, en el municipio de Reforma; luego de realizar algunas compras, su unidad cargada de refrescos retornó a su pequeña tienda.
Sin embargo, cuando circulaba por la zona del barrio San Miguel, la unidad se apagó, lo que provocó que el chofer perdiera el control de un momento a otro. El vehículo retrocedió varios metros hasta quedar recostado sobre su costado derecho.
Los colonos al percatarse que la carga había quedado esparcida sobre la calle de teracerría, corrieron para realizar la rapiña, sin que el solitario conductor lo pudiera evitar, por lo que minutos después llegaron las autoridades.
Estos lograron dialogar con el chofer, mismo que argumentó que debido a una falla mecánico había ocurrido el percance, por lo que los oficies de Tránsito solicitaron el apoyo de una grúa que se encargó de retirar la unidad del lugar.
Por fortuna el hombre habría resultado ileso en la volcadura, solo se reportaron daños materiales y rapiña de la mercancía que llevaba en la redila a su tienda.












