Dos muertos y tres heridos con arma blanca dejó un enfrentamiento entre dos grupos de vándalos en la colonia Democrática y el predio La Fortuna, situados en la periferia de la zona nororiente de Tuxtla Gutiérrez.
La sangrienta batalla ocurrió en dos tiempos. En la tarde del domingo, cuando falleció uno de los implicados, de 20 años, al intentar escapar, y en un contraataque la madrugada del lunes, donde fue asesinado un hombre de más de 30 años.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, todo inició a las 15:45 horas del domingo, pero la situación se prolongó hasta las 21:30 horas.
Los dos grupos de jóvenes -del predio irregular La Fortuna y la colonia Democrática- que se enfrentaron tienen entre 16 y 20 años de edad.
Los de La Fortuna agredieron al bando de la Democrática en esa misma colonia. La lluvia de piedras cayó en varios puntos de la zona. Los del primer bando lograron replegar y esparcir a los locales.
En la gresca, Gabriel Morales se separó de su grupo y decidió escapar sobre la calle Jalisco entre las avenidas Topacio y Chihuahua, que conectan con la colonia Las Granjas.
Sin embargo, el callejón ya había sido cercado y perdió algunos segundos. A pocos metros detrás de él venían seis de sus adversarios. No pudo escapar y ahí comenzó su calvario. Fue golpeado una y otra vez. Uno de los seis agresores sacó de entre su ropa un arma blanca, la cual le ensartó una y otra vez a la altura del abdomen.
Gabriel se desplomó. Su caída fue aprovechada por dos adversarios que tomaron una enorme roca y sin misericordia se la dejaron caer sobre su rostro.
Luego los ánimos se apaciguaron unos instantes. La Policía recibió el llamado de auxilio. Varios agentes sólo hicieron acto de presencia, en espera de paramédicos para valorar al acuchillado y apedreado.
Minutos después arribaron paramédicos de la Cruz Roja para atender a Morales, quien yacía muerto con una roca sobre su cabeza.
Tras darse a conocer la noticia del deceso, los colonos de la Democrática se organizaron con palos, machetes y tomaron la decisión de hacer justicia con su propia mano. Llegaron a La Fortuna para cobrar venganza.
Como se trataba de una colonia sin servicio de alumbrado, algunos colonos lograron escapar tras la presencia de la turba, ahí quedaron tres macheteados graves.
Luego de varias horas, las autoridades lograron ingresar a La Fortuna. Paramédicos de Protección Civil Municipal trasladaron a los heridos a un hospital.
Fue hasta las cinco de la madrugada del lunes cuando los colonos se percataron que del contraataque una persona había perdido la vida. Se llamaba David Román Cruz, de 35 años de edad, policía de proximidad de La Fortuna.
Su cadáver fue encontrado a las afueras de su domicilio. Al parecer los agresores lo identificaron como uno de los vándalos del primer ataque, donde mataron a Gabriel.
La Policía no detuvo a ninguna persona, pese a los señalamientos. Aunque la Procuraduría de Justicia abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
No puedo creer que mi sobrino esté muerto
Elvira no lo puede creer. Su sobrino está muerto. Tan joven que era. Le duele que haya sido por riña callejera. Desperdició su energía y juventud en el alcohol y los pleitos.
El joven yace inerte, boca abajo, sobre la calle Ópalo y avenida Topacio de la colonia Democrática, al norte oriente de Tuxtla Gutiérrez.
Sus labios mordieron el polvo, literalmente, a causa del intenso dolor mortal.
Dicen que fue navajeado, primero, y luego rematado a pedradas. Quiso huir de sus agresores, pero quedó cerca de una alambrada.
Vestía pantalón de mezclilla azul marino, playera negra, zapatos de gamuza café. Una pulsera de tela, en su muñeca derecha, ciñe la mano que se aferró al suelo, como aferrándose a la vida, desesperadamente.
La riña callejera se desató en el Aguaje (o manantial) de la colonia Las Granjas, refieren policías.
Bajo los influjos del alcohol, y probablemente de otras drogas, varios jóvenes comenzaron a reñir.
Y las piedras comenzaron a volar. Uno sacó un arma blanca. Y Gabriel al parecer huyó hacia el poniente, a la colonia Democrática, donde fue perseguido y alcanzado.
Gabriel Morales Vazquez (20 años), fue herido con navaja, y ya sobre el suelo, le dejaron caer una piedra grande sobre la parte occipital del cráneo.
Su tía, Elvira Morales, identificó el cadáver.
Otros tres heridos por las certeras pedradas fueron encontrados por los policías. Presuntamente no dieron con el o los responsables del crimen. Se investiga el móvil del homicidio y la identidad del autor o autores materiales.












