Zapatero enfrenta y desarma a ladrón

Zapatero enfrenta y desarma a ladrón

“No lo tires. Lo de arriba sirve”, reza el anuncio. Se refiere a los artículos que se pueden reparar en el local, donde el encargado es “de arriba” y sirve, tanto así que no se intimidó al enfrentar y desarmar a un ladrón que irrumpió pistola en mano para robarle, pero huyó sin nada.

Sus ojos se mueven ágiles, sagaces, analíticos, mientras atiende a los clientes. Observa a cada peatón y a cada auto que circula frente a su local, en la 2ª Sur casi esquina con 7ª Oriente, en la capital chiapaneca.

Muchos ignoran el porqué de su actitud a la defensiva. Para él, ya todos son sospechosos.

Policías municipales que acudieron al incidente, explican lo ocurrido:

“Sí, es gallo ese chavo. Se la rifó. Neta que los tiene bien puestos”, comenta un elemento.

Su compañero asiente con la cabeza, ríe y agrega: “Pos sí, mira que enfrentarse con el ratero y desarmarlo, no cualquiera”.

Asalto

Según la narración del mismo agraviado a los policías, un hombre solitario llegó a su local, donde repara calzado, bolsas, mochilas, cinturones, chamarras de piel, entre otros artículos.

Allí casi todo tiene remedio. Por eso es que su anuncio colocado en dos vistas sobre la acera reza: “No lo tires, lo de arriba sirve”. Se refiere a la piel de zapatos, zapatillas, sandalias, a las que se les gasta la suela.

Y ahora, hasta los asaltos son remediados. Pues el valiente encargado, joven y temerario, no se intimidó cuando el solitario ladrón irrumpió pistola en mano.

Apuntó exigiendo el efectivo. El joven encargado rehusó entregar el dinero. Entonces el facineroso accionó la pistola; detonó el arma de fuego. El zapatero desvió la bala al agarrarle la mano al ladrón antes de disparar.

Luego el valiente joven forcejeó con el bandido. Logró desarmarlo. Desconcertado, el hombre recogió el arma que estaba en el suelo y huyó.

Al llegar los policías buscaron el cartucho, pero no lo hallaron. Al parecer la pistola era de salva.

“Pero a la hora no te pones a revisar si es de salva o de verdad, es un segundo de reacción”, dijo el policía reconociendo el valor y arrojo del joven zapatero.