Por el delito de amenazas, abuso de poder, acoso laboral y estrés, causado a médicos y abogados empleados en la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), debe ser investigada y sancionada Diana Mabel Mazariegos Gutiérrez, subdirectora de Operación Sanitaria de la dirección dependiente de la Secretaría de Salud de Chiapas, a quien se le inició un procedimiento judicial con número R.A. 0048-101-0201-2021 en la Unidad de Investigación y Judicialización Zona Oriente de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La funcionaria de la Dipris debe responder también por el delito de robo, ya que luego de que a un trabajador de la institución se le perdió su teléfono personal, resulta que ella ventila presuntas conversaciones entre dos trabajadores de este organismo, a quienes hostiga y amenaza.
De acuerdo a la comparecencia del ofendido, Arturo Anza Villareal, a la cual tuvimos acceso y quien se desempeña como verificador sanitario, la funcionaria en mención incurre en el delito de amenazas con palabras altisonantes y groseras, incluso con golpes físicos que le han mantenido en el estrés y temor de que la zinacanteca atente contra él o su familia.
Según el expediente, el teléfono que se extravió pertenece al abogado José Luis Morales Gordillo, desde el cual supuestamente se dieron las conversaciones que molestaron a la funcionaria, sin embargo, éstas pudieron prefabricarse dado que no aparece ningún número en las supuestas capturas de pantalla, únicamente nombres y fotos de los trabajadores a los que implica con dolo, mala fe y a su conveniencia debido a que no apoyan sus aspiraciones para ocupar la titularidad de la Secretaría de Salud, como lo pregona.
La funcionaria se conduce con un lenguaje poco apropiado para una profesional, cuando se refiere al médico, a quien pegándole en el hombro públicamente le advierte que se cuide y agrega: “a mí también me gusta co..er y yo te voy a co…er por atrás”, lo cual generó una alarma al trabajador, al que además le prohibió realizar verificaciones relacionadas con el Covid-19, trabajo que le mereció al médico, apenas el fin de semana, un reconocimiento por parte de la Secretaría de Salud.
De tal forma que la Secretaría de Salud debería investigar el estado psiquiátrico de la funcionaria que en redes sociales ha sido denunciada por corrupción y por utilizar vehículos de la dependencia para favorecer la campaña de su marido Cuauh-témoc Hernández Cruz, quien quiere ser presidente municipal de Zinacantán.












