El rezago en motricidad fina, la mala caligrafía y la falta de socialización son algunas de las consecuencias que especialistas atribuyen al exceso de educación teórica y al uso desmedido de dispositivos electrónicos en la infancia.
Lupita Velázquez, maestra en educación especial con enfoque en audición y lenguaje, y Lucía Maqueda, licenciada en pedagogía, coinciden en que las vacaciones de verano son una oportunidad para revertir esta tendencia, siempre que se aprovechen con actividades prácticas y acompañamiento familiar.
Velázquez alertó sobre una preocupante resistencia de los alumnos a manipular materiales básicos, según la especialista, actividades como recortar, pegar y moldear no son un simple pasatiempo, sino ejercicios fundamentales para el desarrollo cognitivo y la motricidad fina.
Por su parte, Lucía Maqueda puso el foco en el impacto de los días sin clases y el periodo vacacional, “el que no haya clases siempre les afecta, en vacaciones ni siquiera tocan su cuaderno y los papás tampoco los ayudan a practicar”, lamentó.
Llamado
La pedagoga dijo que el celular y la tableta se han convertido en el principal recurso de entretenimiento, en lugar de herramientas para repasar tareas, frente a ello, hizo un llamado a los padres de familia a vigilar que a estos dispositivos se le otorgue un uso adecuado.
Ambas especialistas coincidieron en que los talleres de verano son una opción valiosa, no solo para reforzar lectoescritura y matemáticas, sino también para fomentar la convivencia sana y la empatía.
Finalmente, las maestras del Club Educativo El Rincón Mágico, anunciaron que del 20 de julio al 7 de agosto esperan atender a entre 10 y 15 niños donde ofrecerán talleres de pintura, manualidades, reforzamiento escolar e invitados especiales. El centro está ubicado en calle Nayarit número 115, colonia Plan de Ayala Norte.












