Amor romántico, antesala de la violencia de género

Amor romántico, antesala de la violencia de género

Nos han enseñado a mujeres y hombres que el amor romántico tiene que ver con el sufrimiento y el sacrificio, pero, principalmente, con la idea de la pareja ideal y heterosexual. Aunque en la realidad solo es parte de un modelo de familia convencional, explicó la sexóloga educativa y abogada, Erika Sosa Peña, a propósito del 14 de febrero.

El amor romántico, de acuerdo con un artículo de reflexión hecho por expertas de la Universidad Autónoma de México (UNAM), se trata de un esquema psicosocial y se presenta como una experiencia de aparente satisfacción y deseo, en una buena medida vivida por las mujeres, pero desde la perspectiva feminista es la causa principal de violencias machistas.

“Es un imperativo que se advierte claramente en los cuentos de hadas, en las figuras de la doncella que cumple su cometido de vida al casarse con el príncipe heredero”, dice el texto de la máxima casa de estudios del país.

“Tiene que ver mucho con la construcción teórica del amor”, agrega Erika Sosa Peña y explica que tanto a mujeres como a hombres se les enseña que el amor estipula de qué manera “deben sentirse” las personas.

En este constructo, la pareja ideal tiene que ser conformada principalmente por una pareja heterosexual, como un modelo de familia convencional. Una imagen que se ha establecido a partir de diferentes medios, incluyendo los de comunicación, además de novelas, telenovelas, juguetes, películas y hasta canciones.

Este modelo de familia tiene que ser monógama, con exclusividad y un final feliz o matrimonio, pero solo entre hombre mujer, puesto cualquier otro tipo de relaciones tampoco son socialmente aceptadas.

Violencia normalizada por el patriarcado

“A las mujeres nos han dicho que somos pasivas, amorosas y pasivas sexualmente, que tenemos que esperar a alguien que nos diga cómo y qué debemos de sentir hablando de la sexualidad o de la expresión de nuestra sexualidad; como lo dicta el patriarcado”, menciona la reconocida sexóloga.

Mientras al hombre lo crían con libertad y permisividad, aunque no tenga el conocimiento pleno de qué es la sexualidad, ni de cómo vivirla, “es más genitalizada y centrada en la dominación”, mucho de ello aprendido a partir de la pornografía.

“La pornografía nos ha enseñado de qué manera son las relaciones erótico-coitales entre las parejas y regularmente tienen violencia, es coitocentrista”, y tiene como objetivo principal el placer del hombre, enfocada en la violencia; “les hacen creer que las mujeres gozamos con ese maltrato y descuido de nuestro cuerpo, y distorsiona la idea de las relaciones”, agrega.

Este mismo contexto patriarcal hace perpetuar conductas socialmente aceptadas como los mitos del amor romántico en el tema de los celos: “Si me cela, me quiere“, “La media naranja” o “el hilo rojo (del destino) me está esperando”; también “si me maltrata es un símbolo de su cariño”. Entonces, cualquier conducta, aunque violenta, se normaliza por la idea errónea de que “el amor todo lo perdona y lo puede”.

Por ello, en las mujeres sigue imperando la idea que se nace para el matrimonio, para tener hijos, para cuidar; “nacimos para el otro, entonces nuestra vida, nuestros proyectos de vida y todo lo que implica nuestra individualidad, queda en segundo término”, explica la también psicoterapeuta.

Presión social

Para muchas personas este 14 de febrero (San Valentín) será difícil por la publicidad entorno a esta celebración de las empresas que viven de estas fechas, incluso para comercios de flores, comida y los dedicados al sexo.

“Esto puede ser muy incómodo para las personas que no tienen una pareja o que no encontraron una persona a fin con quien pasar esta celebración. Tiene un impacto al nivel psicoemocional bastante fuerte en las personas, e incluso se llegan a preguntar qué esta mal con ellas”.

Para Sosa Peña es urgente la psico y sexo educación, al ser un tema del que poco se habla. Explica que expertos consideran que a partir de la información en los adolescentes, será más fácil para ellos tomar mejores decisiones referente a su sexualidad.