Derivado del incremento que sigue presentando el litro de gas a raíz de las inundaciones que se presentaron en una parte de Estados Unidos, José Ramón Salazar Ballinas, presidente de los industriales de la Tortilla “Somos Chiapas”, dijo que la situación está “ahorcando” al gremio que no ha subido el precio al alimento básico en lo inmediato.
En ese sentido, señaló, debido a que Chiapas también enfrenta una crisis por el sismo de 8.2 de magnitud no pueden ni deben subirle el costo al kilogramo de la tortilla, porque sería un golpe mayor a la economía de la entidad.
Comentó que lo único que les queda a quienes integran este sector es esperar el inicio de 2018 para valorar las condiciones de aumento, mientras tanto, están “viendo que en las zonas donde hay desastres hacer un estrategia para poder darles algún descuento especial a esta gente”.
Salazar Ballinas lamentó que, a pesar del aumento al gas, las harineras también han advertido a quienes integran este sector que a principios de octubre de este año también se puede mover el precio de este producto “y eso sí es algo muy serio, pero esperamos que se hagan diferente las cosas”.
Ante el cuestionamiento realizado respecto a si buscarán un subsidio con las autoridades estatales o federales para sobrellevar la situación, explicó que a nivel nacional existe un proyecto denominado Promasa (ya desactivado) pero aplicaba al manejo del maíz; ahora, están buscando que se reactive.
Destacó las alianzas que se están haciendo con los campesinos productores para “amarrar” la parte del campo con la industria de la tortilla, lo que haría más barato la producción de este alimento.
Urgió la necesidad de cambiar al método del nixtamal de la tortilla, lo que significaría un beneficio mayor para el consumidor, porque se quitarían químicos y conservadores, a cambio se agregaría fibra y nutrientes.
Finalmente detalló que los chiapanecos han cambiado su hábito de alimentación por sustitutos de sopas y pan. Ahora el consumo promedio pasó de 800 a 400 gramos de tortilla.












