A tres años de la muerte de Jade “N”, su madre, Adriana Guadalupe “N”, refiere que el proceso jurídico aún está en investigación.
La mujer revela que fue el 14 de enero de 2020, pasado el mediodía, cuando supo que su hija había fallecido al interior de las instalaciones del Instituto del Deporte del Estado de Chiapas (Indeporte); dijo que se acercó de inmediato al sitio.
Luego de tres años que ya han pasado, asegura que se mantienen abiertas las investigaciones del caso, pues este no prescribe aun cuando pase mucho tiempo.
Adriana Guadalupe comenta que se realizó un estudio de mecánica de hechos por parte médicos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), quienes comprobaron que Jade “N” no se pudo haber quitado la vida.
Además, sumó que acudieron integrantes de la Defensoría Pública y realizaron una investigación. Ella considera que su hija no se quitó la vida, pero las autoridades buscaron maquillar la situación, sin esperar que ella como madre no se dejaría, comentó.
Apunta que el día que llegó al sitio un agente que ella identifica como integrante de la Fiscalía de Alto Impacto, le advirtió que existía una carta en la que su hija exponía como responsable de su decisión a su padre, por lo que ella debería culpar al padre de la menor de la responsabilidad; sin embargo, expone que ella nunca ha visto la supuesta carta, y dicho elemento de prueba no forma parte de la investigación.
En contraparte, el Indeporte emitió un comunicado fijando una postura al respecto del deceso que calificó como “lamentable”.
En el documento se destaca lo siguiente: “(…) esta institución ha coadyuvado con las autoridades en las solicitudes de información, las diligencias y el trabajo profesional de los abogados y especialistas forenses del Observatorio Ciudadano de Feminicidio, que en diferentes ocasiones han visitado nuestras instalaciones”.
Además, cita: “(…) han sido y continuarán siendo respetuosos de las manifestaciones que se hacen para exigir el esclarecimiento de este lamentable suceso y nos pronunciamos porque se continúen desarrollando las investigaciones con perspectiva de género, como hasta ahora nos han referido las autoridades que lo han hecho”.
Del mismo modo que revelan que el deceso de la jovencita ha significado un cambio en la institución: “(…) también implementamos un protocolo para prevenir, atender y erradicar el acoso y hostigamiento hacia los atletas, a quienes exhortamos a alzar la voz en caso de ser víctimas de violencia. Y dejamos claro a instructores y directivos, que ninguna conducta de abuso quedará impune”.












