Las alianzas y acomodos internos en el viejo partido, con miras al 2012, ya comenzaron. En las cúpulas del PRI, entre Enrique Peña Nieto y Beatriz Paredes, se negocia un acuerdo para que la gestión de esta última al frente del CEN priísta se prolongue por cuatro meses más de su periodo estatutario, de tal modo que Paredes se mantenga en la presidencia del partido hasta julio del 2011.
El acuerdo busca evitar que el relevo en la dirigencia priísta se produzca justo cuando estén en marcha las campañas para las elecciones de gobernador en el Estado de México. Una pugna como la que puede darse por el relevo en el CEN priísta, dicen los promotores de ese acuerdo, provocaría divisiones internas y fracturas que afectarían la elección mexiquense, considerada por los priístas como la antesala para la sucesión presidencial del 2012 y su buscado regreso al poder presidencial.
Por supuesto que un acuerdo así, que comenzaría a ser impulsado por consejeros políticos priístas del Estado de México y secundado por los paredistas en el Consejo Político Nacional del viejo partido, tiene beneficiarios directos, pero también damnificados. En el primer caso, sin duda, le beneficia a Peña Nieto el evitar turbulencia en el partido y evitar el inevitable golpeteo interno que se produciría entre los grupos del tricolor por la presidencia partidista.
A Beatriz también, sin duda, le beneficia alargar su gestión porque la acerca más a las definiciones y los necesarios acuerdos y negociaciones de la sucesión presidencial que, si bien ya no le tocaría a ella operar, el acercamiento con Peña Nieto le puede redituar bien a la hora de los acomodos y las cuotas en el proyecto priísta al 2012.
Beneficiado también resulta Miguel Osorio Chong, quien podría ser uno de los destinatarios directos de este pacto, pues su periodo de gobierno termina el 1 de abril, justo dos meses antes de que se produzca el relevo de la dirigencia priísta para la que es el indudable candidato de Peña Nieto.
Afectados por ese pacto también los hay; el primero es sin duda Emilio Gamboa Patrón, aspirante apuntado para la presidencia del PRI. Si ya se veía claro que Beatriz incumpliría el acuerdo que, se dice, hizo algún día para apoyar la llegada de Gamboa al CEN tras su salida, con este alargamiento, la tlaxcalteca difícilmente apoyará el proyecto de Emilio.
También afecta a gobernadores que aspiran a dirigir el PRI. Es el caso de Fidel Herrara, quien concluye su periodo de gobierno en diciembre y se le abre un impasse de varios meses sin cargo para buscar la presidencia priísta.
Así que empiezan los pactos y las negociaciones internas en el PRI y las fichas se acomodan rumbo al 2012. (El Universal)











