El arzobispo Fabio Martínez Castilla celebró junto con la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez, que está conformada por 61 parroquias, 130 sacerdotes y 60 diáconos; los 51 años de fe con una misa en la Catedral de San Marcos, en donde se ordenó Rey Ignacio de la Cruz como sacerdote y a los diáconos Gilberto Hernández García, Esteban Gumeta Ferra, Martín Miranda y Tomás de J. Gómez.
Mensaje
“Oremos confiados en que como una voz, nuestra oración llegará al corazón de nuestro Padre, para que alcancemos la unidad y la paz que sólo Dios nos puede dar”, sostuvo el monseñor en su mensaje.
Pidió a los fieles reavivar el compromiso para continuar fortaleciendo la historia de salvación en sus corazones, donde siempre debe existir tres actitudes fundamentales: gratitud, compromiso y esperanza.
“Por esto vivimos este acontecimiento para nuestra iglesia particular, comprometidos en la nueva evangelización, en los procesos evangelizadores para fortalecer nuestra experiencia de Dios, nuestra experiencia de encuentro con Cristo”, dijo.
Compromiso
Agregó que se debe estar comprometidos en un camino de comunión así como en la misión para ser una diócesis de salida, que se abre a las necesidades de la Iglesia universal.
Pidió a los sacerdotes, comunidades religiosas y fieles de la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez por el 51 aniversario de su fundación, se unan espiritualmente a la acción de gracias al Señor por los abundantes dones recibidos y su bondad.
“Les animo a intensificar el anunció fiel y alegre del evangelio, la participación activa en la oración litúrgica para los más pobres y necesitados de modo que el testimonio de la comunión y la defensa gozosa de la fe, resplandezca como una luz entre los hombres y contribuya a edificar una sociedad cada vez más justa y reconciliada”, sostuvo el jerarca católico.











