Comerciantes del centro de Tuxtla Gutiérrez indicaron que en vísperas del Día del Amor y la Amistad, las ventas en regalos no tradicionales están a la baja. Libros, servicios de belleza, incluso lencería, reportan caídas del 40 al 60 por ciento en relación al año pasado.
La esperanza de estos giros estaba en esta fecha, lamentablemente se mantiene la constante de los últimos 10 meses a raíz de la pandemia.
Javier Terrones, encargado de la sucursal de la Librería Porrúa, dio a conocer que los ejemplares de novelas románticas son un género con alta demanda en estas fechas, lamentablemente en este 2021, no ha sido así.
Informó que tan sólo el año pasado tuvo una demanda de aproximadamente 100 libros, ejemplares que fueron solicitados especialmente para regalo.
A la fecha, únicamente han vendido tres unidades para ser regalados el Día de San Valentín, lo que demuestra las bajas ventas derivado de la crisis económica que prevalece.
Esto no es algo nuevo, ya que durante toda la pandemia las ventas han caído en un 40 por ciento, desafortunadamente ni en fechas esperadas han tenido un repunte.
Otro giro que anteriormente mostraba un repunte para estas fechas es la lencería, la cual también ha bajado sus ventas considerablemente.
Citlali Abarca, empleada de una conocida tienda de lencería localizada sobre la avenida Central, expuso que la poca gente que ha llegado opta por comprar conjuntos.
En números, detalló que el año pasado vendían cerca de ocho mil pesos previo al 14 de febrero, este año han vendido de manera general unos cinco mil pesos.
“Existe una gran variedad de ropa íntima, los precios van desde los 39 a los 100 pesos, son precios económicos, productos que están al alcance de todos”, expresó.
Por otra parte, Artemia Chanona Díaz, del Spa Steph con 20 años de existencia, compartió que durante la pandemia se vio en la necesidad de cerrar por tres meses, incluso tuvo que despedir el 80 por ciento de su personal.
Estos servicios de belleza han sido solicitados con regularidad y más en estas fechas, pero este 2021 sí existe un cambio, la propietaria puntualizó que en un día tenían hasta 15 clientas, ahora apenas tienen tres, mientras que las reservaciones apenas alcanzan dos por día.
Lamentó que los comerciantes formales son los que han llevado la peor parte, siendo que implementaron todos los protocolos de salud para evitar riesgos.
En este panorama han tenido que bajar costos hasta en un 40 por ciento, en espera de captar la clientela; sin ser pesimistas, esperan que en el 14 de febrero pueda haber un pequeño incremento.












