Con una mezcla de recursos entre la Secretaría del Campo (Secam) y el Ayuntamiento de Tuxtla Chico, concluyó la entrega de fertilizantes a campesinos productores de maíz y otros cultivos, agrupados en organizaciones, la cual se realiza desde hace más de dos décadas.
Luego de que la Secretaría del Campo anunciara a finales de mayo que no habría contratiempos, se generaron algunos retrasos que provocaron inconformidad de los campesinos agrupados en las distintas organizaciones sociales y productivas, marchas, plantones y tomas de Presidencia. Sin embargo todo quedó atrás ante la disposición de la Secam.
Desde hace más de tres semanas que las protestas alcanzaron su mayor auge, y el edil de Tuxtla Chico no se ha presentado al edificio municipal. A pesar de que ya no existen problemas con las organizaciones al recibir el beneficio, el funcionario mantiene pendientes con trabajadores a los que prometió entregarles fertilizantes pero que no se encuentran registrados en los padrones.
Al respecto, en un acto político al que habría asistido el edil Mario Solís Hernández, reconoció que existe el compromiso con los trabajadores y ratificó que no fueron contemplados en los padrones.
Al cuestionarle de dónde saldrían los recursos extraordinarios para darles el apoyo, negó lo que minutos antes había dicho y dijo que tenía compromiso.
El fertilizante que se entrega como apoyo a los campesinos tiene la finalidad de incentivar a los productores a trabajar la tierra, hacerla producir y generar beneficio, señaló Octavio de los Santos Cruz, miembro de la CNC, quien expuso que el Gobierno del estado cumplió, sin embargo el retraso se debió a negligencias de algunos trabajadores y dependencias municipales.
Con la entrega de los más de 2,500 paquetes, finalmente se da por concluida la entrega de la que existía un compromiso.












