Ana Palacios Lara, coordinadora del área de Psicología de la Cruz Roja Mexicana en Chiapas, destacó que ante la contingencia sanitaria la mayoría de la gente no se imaginó que la cuarentena se extendería y al no estar acostumbrados a esta rutina, les ha pegado a nivel mental porque se han generado cuestiones secundarias ante el estrés que ha envuelto a los hogares.
Ante este panorama, recomendó algunas acciones para no generar estrés por el trabajo en casa o “home office”, e incluso otras actividades que se desarrollan en el hogar como la tarea con los hijos y el aseo del hogar.
En primer lugar, comentó que es necesaria una comunicación asertiva entre jefes y subordinados, delimitar horarios de trabajo, así como un área específica para laborar sin distracciones, dejar 30 minutos por cada dos horas de trabajo, apuntar metas diarias y semanales y ponerlo en un lugar visible e ir tachando. Otro consejo que apuntó es el de dejar de lado el trabajo para generar espacios familiares y establecer prioridades de carga de trabajo.
Exhortó a mantenerse alerta de tener algún conflicto y prender el “foco rojo”, ya que las noticias por el número de contagiados y muertes estresa, y si se le agrega el trabajo en casa es peor: “no todos estamos en el mismo barco, por ello hay que delimitar algunas cosas”.
Con relación al denominado “home office”, mucho tiene que ver qué tipo de jefes se tengan, hay muchos que son conscientes y se preocupan por la salud de sus trabajadores, pero otros no hacen hincapié en la situación de emergencia que se vive y sólo se van del lado laboral, lo cual repercute en la salud mental del trabajador e incluso física.
“Todos estamos vulnerables y se trata de ser empáticos desde las jerarquías, por lo que si el rendimiento no es el adecuado hay que tener una comunicación asertiva para encontrar soluciones. Hay que equilibrar la lanza para trabajar correctamente en orden y con armonía para ser más eficientes”, continuó.
Por otro lado, invitó a no caer en los extremos, como aceptar más carga de trabajo o bien, caer en la procrastinación, que es postergar las actividades y saturarse de trabajo por no hacerlo a tiempo, por lo que es necesario organizarse para no caer en el estrés.












