David Morales * CP. Según el arqueólogo Rodrigo Leindo Stuardo, la ciudad maya de Palenque estableció una compleja red de relaciones sociales en un área de siete mil kilómetros cuadrados tras haber controlado unos 680 asentamientos distribuidos en la zona de las Tierras Bajas Noroccidentales (colindantes con Tabasco y Guatemala) entre el 750 y 850 después de Cristo.
El especialista reveló que existen registros que muestran subordinación hacia Palenque en sitios prehispánicos como Tortuguero y Miraflores que se ubican al poniente del reino, así como Chinikihá y Pomoná en el oriente, Xupa en el sur y Jonuta al norte.
Por lo anterior, se ha propuesto que esas localidades marcarían los límites del territorio de B'aakal.
Señaló que el poder de Palenque fue menguando. Para el año 771 después de Cristo, Pomoná, antigua urbe sujeta a esa ciudad maya, debió haber logrado su independencia y gradualmente otros sitios ubicados cerca del río Usumacinta crecieron y se distanciaron de esa civilización, cuya última fecha (inscrita en una vasija) corresponde al año 799 después de Cristo.
Palenque, agregó, fue un sitio densamente poblado. En sus dos kilómetros cuadrados de extensión pudieron habitar alrededor de ocho mil personas entre los años de 750 y 850 después de Cristo. Esa población subsistía de los campos de cultivo, terrazas y campos levantados que se hallaban en un radio de dos kilómetros alrededor de la antigua ciudad.
Leindo Stuardo expresó que hace varios años se ha tratado de delimitar el área de influencia de Palenque utilizando una serie de inscripciones localizadas en distintos centros urbanos mayas, y que hacen referencia a dicha ciudad, la cual en época prehispánica debió denominarse B'aakal (hueso).











