Crisis de legitimidad

A unos días de las elecciones para diputados federales, la ciudadanía está menos convencida de votar por los partidos políticos existentes de lo que estaba a principios de ano, en el inicio de las campanas. Así lo refleja la encuesta de Berumen y Asociados. zApatía abstencionista o repudio explícito a través del voto nulo? Sea cual sea la opción tomada, el mensaje a los partidos será claro: no entusiasman a la gran mayoría de mexicanos.

Dos cifras subrayan el distanciamiento entre los políticos y la sociedad: de enero a junio el número de personas indecisas sobre la orientación de su voto pasó de 16.3% a 28.8%, casi el doble. Además, creció de 37% a 42% la cantidad de ciudadanos dispuestos a no acudir a las urnas.

Todas las encuestas realizadas hasta ahora sobre los comicios venideros han variado el grado de abstención en un rango entre 60% y 70% del padrón electoral, en tanto que el voto nulo lo ubican entre 5% y 11%, con una tendencia al alza. Por lo tanto, salvo que algo extraordinario suceda de aquí al domingo, los representantes que serán elegidos como diputados hasta 2012 tendrán un importante déficit de legitimidad.

Quizá a los afectados no les preocupa demasiado dado que las elecciones intermedias suelen ser poco concurridas; tendrían que considerar, sin embargo, que estos son los comicios no presidenciales más publicitados de la historia nacional, los mismos que, supuestamente, tienen tras de sí un sistema electoral más equitativo gracias las reformas legislativas aprobadas el ano pasado.

Mientras los partidos se sigan empenando sólo en reformar las reglas de su juego político -sin considerar mecanismos de participación ciudadana ajenos al voto-, la inconformidad puede salirse del cauce institucional. Sucedió en el pasado y nada garantiza que no vuelva a suceder. (El Universal)