En junio próximo se realizará en Brasil la cumbre Río+20 que buscará concretar acciones comunes sobre medio ambiente entre los miembros de la comunidad de países de América Latina y el Caribe. En atención a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, previo a dicho evento, representantes de la región reunidos en Quito, Ecuador, se pronunciaron este fin de semana por hacer un llamado al cumplimiento del compromiso histórico de los países desarrollados a destinar el 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto a Asistencia Oficial al Desarrollo.
Durante la reunión de ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, se instó a los países desarrollados a cumplir sus compromisos de asistencia al desarrollo, y se acordó impulsar mecanismos propios en ese sentido. En su declaración, divulgada por el Ministerio de Medio Ambiente del país anfitrión, el Foro se pronunció por instar a países desarrollados a cumplir e incrementar sus compromisos con la región para la adaptación, fortalecimiento de capacidades y transferencia de tecnología.
Allí mismo se hizo un llamado a los países desarrollados a cumplir con los compromisos de mitigación en el marco del Protocolo de Kyoto y a definir y cumplir metas más ambiciosas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y periodos de compromiso claros.
De manera particular, el Foro exhortó a aumentar los compromisos de financiación a los países de América Latina y el Caribe para mitigación y adaptación, con fondos nuevos, adicionales, suficientes y no condicionados.
Frente a los enormes retos que impone el cambio climático, también se resolvió que ese Foro, convertido en instancia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, sea fortalecido para que la región construya una visión de integración para el desarrollo, además, recomendó fortalecer y crear mecanismos y estructuras regionales propias que garanticen la provisión de recursos para apoyar a la zona en la ejecución de actividades a favor del desarrollo sustentable.
De esta forma, la cumbre Río+20 espera aumentar la cooperación regional en educación y formación profesional tecnológica, transferencia de conocimientos de la ciencia y tecnologías limpias y revalorizar los conocimientos tradicionales de las comunidades y pueblos indígenas.
Así, se abren nuevas expectativas que se definirán en los próximos cuatro meses.











