En medio de exigencias de que se haga justicia, este lunes fue sepultado el alcalde del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Domingo López González, asesinado a balazos el sábado pasado por un grupo de opositores.
Sepelio
Una vez que el llamado Tsetjol fue sepultado en el panteón de esta comunidad, donde nació hace 56 años, el dirigente municipal del PVEM en Chamula, Mario Collazo Gómez, afirmó que “el pueblo de San Juan Chamula llora por el asesinato de su presidente municipal y quiere justicia, reclama justicia, no hay de otra, si hay justicia habrá paz”.
Acompañado por cientos de personas, el cortejo fúnebre partió de la casa de López González pasadas las 14 horas y luego de una cuesta empinada de más de dos kilómetros, arribó al pequeño panteón.
Antes de salir de la casa, sus familiares colocaron en el ataúd color caoba, dos chuj (una especie de cotón) blancos de lana de borrego que usan sólo las autoridades y uno negro; entre otras pertenencias.
Desde antes de que el ataúd fuera sacado de la casa comenzaron a tronar cohetes, que sólo se revientan cuando muere una persona que tuvo un cargo importante como fue su caso. Una banda y mariachis acompañaron el cortejo, mientras un helicóptero del Gobierno Estatal sobrevolaba la zona, ante rumores de posibles agresiones.
Como marca la tradición, el féretro era detenido a cada cierto tiempo para que sus familiares le dieran agua al cuerpo de López González, quien desde joven se dedicó a explotar un banco de grava en su comunidad y entregarla en sus propios camiones, lo que le permitió hacer dinero antes de que fuera alcalde por el PRI la primera vez, de 2008 a 2010.
Víctima
Collazo Gómez aseguró que el alcalde fue asesinado “por dar a conocer la verdad, por trabajar por el bien por su pueblo, de su municipio y por llevar recursos económicos en cada hogar”, pero “unos cuantos enemigos que no les gustó porque tienen intereses económicos, ya no políticos”, lo mataron.
Sostuvo que la Procuraduría General de Justicia del Estado “debe de saber quiénes son los responsables. Yo no puedo decirlo. Se conocen y se sabe, tienen nombre, tienen los elementos para empezar” a detenerlos.
Aseguró que los indígenas priistas que se manifestaban el sábado frente a la alcaldía para reclamarle apoyos económicos, no tenían razón porque “llegando cada mes los entregaba”.
Collazo Gómez comentó que existe un plazo de 15 días para sustituir al presidente asesinado, aunque dijo desconocer quién podría asumir el cargo.
Los otros cuatro muertos, entre ellos el síndico, Narciso Lunes Hernández, fueron sepultados por separado.












