Degradación de suelos complica acceso a créditos

El cambio climático ha comenzado a tener efectos fuertes en la agricultura. Diego Pérez / CP
El cambio climático ha comenzado a tener efectos fuertes en la agricultura. Diego Pérez / CP

Los sistemas financieros están comenzando a incorporar variables ambientales en sus evaluaciones de riesgo, lo que modifica la forma en que se asignan los créditos. La degradación de los suelos, por ejemplo, ya no es solo un problema agronómico, empieza a reflejarse como una pérdida de valor en los activos productivos.

Carlos Ernesto Rodríguez Gómez, jefe de inteligencia de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), comentó que tierras degradadas están siendo vistas como de alto riesgo; estos factores comienzan a impactar en los balances y en las decisiones de financiamiento.

Conceptos a evaluar

Uno de los conceptos que empieza a destacar es la trazabilidad, la capacidad de rastrear y documentar la historia, ubicación y trayectoria de un producto o servicio a lo largo de toda su cadena de suministro.

No es suficiente con adoptar prácticas sostenibles, hay que poder medirlas, verificarlas y traducirlas en información útil para el sistema financiero y los mercados.

Enfatizó que la sostenibilidad tiene que ser demostrable bajo esta tendencia que ya ha comenzado a consolidarse en mercados como el europeo, donde se exige información detallada no solo del productor, sino de toda la cadena de valor.

Implica trabajar sobre la articulación de cadenas, asegurar mercados y generar condiciones que reduzcan la incertidumbre. También supone cambiar la visión sobre la rentabilidad, incorporando la estabilidad de largo plazo como un factor clave, sobre todo en sistemas más expuestos a riesgos climáticos.