Originaria de La Garza, municipio de Villaflores, doña Consuelo Ruiz Girón ha dedicado más de 40 años de su vida a la elaboración de productos típicos de Chiapas, enalteciendo con orgullo los sabores únicos y exquisitos del tascalate, el pinole (alimento prehispánico elaborado a base de harina de maíz) y los tamales rellenos de chipilín, mole, frijol y muchos más.
Con talante firme pero a la vez radia ternura y nobleza, se ha ganado los corazones de propios y extraños deleitándolos con sus productos peculiares y tradicionales del estado, “ya que cuando se quiere y se desea, se puede trabajar”.
A sus 80 años de vida, doña Consuelo cuenta que aprendió parte de la gastronomía chiapaneca y a realizar otros oficios relacionados al campo gracias a sus padres Modesta Girón y Teodoro Ruiz, “quienes siempre me guiaron por el camino del bien”.
Hoy, la maestra del arte culinario continúa con la misma gracia inventiva y también con un vaivén de ideas culinarias que se ven plasmadas específicamente en los tamales que realiza preparados a base de masa de maíz y rellenos de pollo, cerdo, mole y frijoles, entre otros sabores y condimentos.
La provecta recibe a Cuarto Poder afablemente en su morada ubicada en la colonia Agripino Gutiérrez de la capital, donde escucha el son de la marimba, el cual nos recuerda que las tradiciones forjan el carácter y la identidad de nuestro pueblo; la señora se pone su mandil, alista ordenadamente cada ingrediente, mezcla los aliños y comienza a fluir la exquisitez de sus manjares culinarios.
“Preparo más de 100 tamales de diferentes sabores a la semana, y los que más me piden y están en el gusto de las personas son los de chipilín” (planta silvestre que crece en lugares tropicales del estado y se pude usar en diferentes platillos).
“La elaboración lleva un proceso minucioso; las hojas se mezclan con la maza de nixtamal, le agrego una buena porción de carne de pollo, su toque de queso y salsa de tomate.
“Por último, ya teniendo la mixtura de todos los ingredientes se envuelven en hojas de plátano y se cocinan en una olla a fuego lento, después de unas horas están listos para disfrutarse”, explica doña Consuelo.
Es importante mencionar que la octogenaria tenía un espacio de venta en el Parque de la Marimba donde promovía sus diversos productos, esto como parte de programas y apoyos que se otorgaban a personas de la tercera edad, sin embargo por la contingencia a causa del coronavirus, muchos negocios y locales tuvieron que cerrar y suspender sus actividades.
Sobre el tema del Covid-19, llama la atención un letrero pegado en su puerta trasera con la leyenda “Vivienda informada”, el anuncio de la Secretaría de Salud especifica las recomendaciones que se deben seguir por esta pandemia.
Ante esta perspectiva y siendo un tema que ha acaparado al mundo entero, doña Consuelo sigue al pie de la letra todas las indicaciones que han emitido las autoridades de Salud, ya que sabe que este virus puede provocar riesgos más severos en las personas mayores y de la tercera edad.
“Trato de mantenerme informada al día sobre lo que pasa con esta enfermedad y otras cosas; mis hijos y nietos me llegan a visitar constantemente, me cuidan y me llevan siempre lo necesario.
“Permanezco en mi casa y sigo recomendaciones, como medida preventiva también porto mi cubrebocas, me lavo muy bien las manos y estoy constante con mis medicamentos para la tos; afortunadamente no sufro ningún otro mal como hipertensión o diabetes”, afirma.
Es importante mencionar que las personas de la tercera edad encaran un mayor riesgo si se enferman, ya que no pueden reponerse de manera natural como una persona más joven, sin embargo, hay casos en donde sí salen adelante.
Siendo el sector de la población más vulnerable, deben extremar cuidados y medidas para evitar riesgos de sufrir complicaciones por el Covid-19.
Sobre el tema y para finalizar, la menestral se aprecia vigorosa, positiva y con un corazón enérgico, y a pesar de que su cuerpo refleja las marcas de los años, doña Consuelo dice que no tiene temor a nada.












