La Coordinación de Organizaciones por la Defensa de la Vida, Cultura y el Territorio, formada por 10 agrupaciones, exigió a los tres niveles de gobierno una “solución inmediata al conflicto social” en el ejido Guayabal, municipio de Chapultenango, donde familias zoques fueron atacadas el domingo por hombres armados, ocasionando su desplazamiento.
En un comunicado demandó que se haga justicia y se castigue a los agresores, pertenecientes al pueblo tsotsil, que pretenden despojar de sus tierras a los zoques.
Recordó que el domingo por la mañana, sujetos armados golpearon a varios pobladores y de manera violenta desalojaron de sus tierras a los ejidatarios, esto “supuestamente por un asunto agrario, pero que el Tribunal dictaminó a favor de los derechos de la comunidad zoque”.
Manifestó que “este tipo de acciones se están dando en diferentes regiones y municipios de Chiapas, como en Venustiano Carranza, Pantelhó, Aldama y Pueblo Nuevo Solistahuacán, todas provocados por el mismo Estado mexicano que ni oye y ni resuelve cada una de las demandas sociales de los diferentes sectores”.
Según los propios afectados, en la agresión del pasado domingo resultaron golpeados, por culatazos de armas de fuego, al menos tres personas; además fueron quemadas las casas de los ejidatarios, lo que obligó a realizar un desplazamiento a alrededor de 50 lugareños.












