Varios trabajadores de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich) fueron despedidos luego de que la actual rectora, Leticia Pons Bonals, tomara el cargo hace apenas algunas semanas, incluso hostigando a otros para firmar su renuncia.
Tal es el caso de Luis Adrián Miranda Pérez, empleado de base y sindicalizado de esa institución, quien decidió levantar una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) por hostigamiento y discriminación.
Asegura que han despedido a varios trabajadores careciendo de sensibilidad sobre legalidad y derechos humanos estipulados en la Constitución.
En su caso, afirmó que ha sido también hostigado por medio del abogado general, José Luis Vicente, a efecto de que firme su renuncia sin justificación alguna.
“Es realmente lamentable que mis derechos humanos estén siendo coartados, y por varios actos de hostigamiento se pretenda que firme mi renuncia, de manera unilateral, cuando no hay justificación legal para hacerlo”, declaró.
El joven lamentó que la rectora, una académica destacable y que además fue su profesora en estudios de posgrado, coarte su estabilidad laboral y crecimiento profesional.
Adrián Miranda dijo que ha solicitado en varias ocasiones y por escrito, que una vez que se le ha excluido de las actividades en el área de Rectoría y se le ha negado el acceso, se le reasigne al área de adscripción a donde pertenece, pero se le ha negado.
Debido a esta situación, ha puesto la queja ante la CEDH y sigue el proceso en otros organismos nacionales e internacionales.
Lamentó que se le niegue el derecho a petición y que atenten contra la base trabajadora, queriéndolo dejar en estado de indefensión y vulnerabilidad, ante un contexto poco promisorio por la pandemia por Covid-19.
Mencionó que al no reasignarle área de trabajo y los días de guardia, tiene que viajar todos los días de Tuxtla Gutiérrez a la sede central, aumentando las posibilidades de contraer Covid-19, aun cuando hay indicaciones de las autoridades de procurar la salud de los trabajadores.
Argumentó que el lunes 18 de enero fue citado por el abogado general y llevado a la Rectoría, pero únicamente fue amedrentado y menospreciado por su edad.











