Feligreses de la iglesia católica de Comitán y de la parroquia de Santo Domingo, dieron una emotiva despedida al presbítero, Manuel de Jesús Hernández Velasco, en una misa que se efectuó en la tarde noche del domingo en la explanada del parque central, reconociéndolo no solo como un sacerdote ejemplar, sino como un hombre cuya vocación a dejado una marca profunda en el alma de esta ciudad.
En este acto, el alcalde comiteco reconoció el trabajo del Padre “Manuelito” y por ello hizo entrega de las llaves de la ciudad, como símbolo de gratitud y afecto “porque quien ha sabido abrir las puertas de la fe, de la reconciliación y de la esperanza en el corazón de las comitecas y los comitecos, merece para siempre un lugar privilegiado en la memoria y el cariño de esta tierra que también es su hogar”.
Motivo de salida
La estancia del presbítero tuvo una duración de tres años y su salida de la parroquia se debe a que continuará su preparación en la ciudad de Roma, Italia.
Después, nuevamente la feligresía se reunió para dar una emotiva bienvenida al párroco Miguel Ángel Aguilar, realizando una peregrinación desde el bulevar hasta la parroquia de Santo Domingo, en donde se efectuó una misa en donde estuvo acompañado de sacerdotes de esta región fronteriza y sierra.












