Con el supuesto argumento de que tienen compromisos con mucha gente que estuvo en su campaña, el alcalde de Cacahoatán, Víctor Pérez Saldaña, continúa con los despidos de personal sindicalizado, tal fue el caso de diez policías que cuentan con la Certificación Única Policial (CUP) que ha sido parte del esfuerzo en la profesionalización de los elementos encargados de dar certeza y seguridad a la población, para sustituirlos por personas que desconocen esta actividad.
Despidos injustificados
De acuerdo con la información los 10 policías certificados fueron despedidos por órdenes del alcalde Pérez Saldaña, a través de sus recientes nombrados funcionarios, uno de estos el exdirector de Seguridad Pública Municipal, quien señaló que el despido es injustificado y se pretende que este sea sin la indemnización que por ley les corresponde.
Al tener conocimiento de que serían cesados de sus funciones, el personal despedido intentó dialogar y expresarles que ellos habían cumplido con el protocolo que marca la institución estatal para certificarlos, por lo que señalaron que deseaban continuar trabajando, sin embargo, la respuesta fue que él no los necesitaba y que la decisión estaba tomada, por lo que estaban en libertad de hacer lo que quisieran.
Acusan compadrazgos
Los espacios que dejó disponibles al cesar las funciones de los policías con la CUP, fueron cubiertos, según gente cercana al edil, con personas que estuvieron en su campaña sin importar que muchos desconozcan el tema de seguridad; sus actividades principales son los cultivos de la región y por lo tanto tendrían que recibir la capacitación para atender los reclamos en materia de seguridad que solicita el municipio de Cacahoatán, ya que desconocen los protocolos preventivos en la salvaguarda ciudadana, violencia de género, cursos especializados y, sobre todo, lo relacionado con la procuración de justicia.
El alcalde que busca reflectores con su asistencia a eventos sociales y deportivos, incluso fuera de Cacahoatán, aun actúa como si estuviera en campaña y solo busca atender a una parte de la población, las denuncias de irregularidades empiezan a surgir; uno de estos casos es el de la compra de carros recolectores de la basura reciclados, cuya vida útil ya feneció pero que pretende vender como imagen a la sociedad de que está adquiriendo equipo nuevo.











