Dos años consecutivos con varamientos de ballenas

Dos años consecutivos con varamientos de ballenas

Después de que se confirmó que una ballena jorobada quedó encallada en la Costa de Chiapas, Luis Arturo Álvarez Márquez, coordinador del Santuario Playa Puerto Arista de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), confirmó que el estado cumple dos años consecutivos en los que se han reportado estos animales varados, situación que no es común si se toma como base que ese corredor marítimo sólo es de paso para dichos ejemplares.

Con relación al reporte que recibieron este miércoles, dijo, se trató de una ballena en edad subadulta, con un peso aproximado de entre cinco y hasta siete toneladas, la cual no presentaba en su anatomía rastros que indicaran la causa de la muerte.

Para el biólogo Álvarez Márquez, el fallecimiento de estos ejemplares se puede dar por dos aspectos: el natural y el antropogénico. El primero puede relacionarse con alguna enfermedad, mientras que el segundo tiene un abanico más amplio de posibilidades, desde la caza furtiva hasta el hecho de que estos animales pueden chocar con embarcaciones de gran tamaño o caer en redes de pesca.

El coordinador del Santuario Playa Puerto Arista de la Conanp mencionó que el lugar se ha caracterizado por favorecer la vida marina no sólo de las tortugas que llegan a desovar, ocurre algo similar para mamíferos más grandes y aumenta en esta temporada, debido a la corriente y que la temperatura del agua es más fría.

“Verlas no es algo raro, las podemos observar en paso de migración de norte a sur o viceversa; sin embargo, que salgan varadas o que mueran, eso sí es irregular. En este caso en particular, se trata de una hembra de nueve metros de longitud”, detalló.

Aunque este animal, que en su etapa adulta llega a medir hasta 16 metros con 30 toneladas de peso, se encontraba a un kilómetro de la orilla de playa, el cuerpo quedó encallado en el centro de Puerto Arista e implicó una labor importante del personal de la Conanp y de Protección Civil para sacarlo a tierra.

Durante el 2020 se tuvo el registro de una ballena jorobada neonato de cuatro metros de largo, también fue detectada sobre la corriente, con la variante de que su estado de descomposición era avanzado. Las playas de Puerto Arista sirven como un sitio de paso para estos grandes animales, que bajo ninguna circunstancia se quedan a vivir en los alrededores debido a que es mar abierto.

“No presentaba marca ni indicios que pudiera sugerir la causa probable de muerte (...), en este caso el cuerpo del ejemplar estaba intacto, estaba fresco. El proceso de descomposición no había iniciado”. En la opinión del biólogo, es difícil que se practique una necropsia por la falta de instrumentos.

La ballena jorobada se enterró a 2.5 kilómetros del lugar donde fue encontrada, por un tema de seguridad y salud. En este 2021, de acuerdo con los reportes, también se han reportado delfines varados desde Madresal hasta Puerto Arista.