“Son alrededor de 20 años que una persona está inmersa en el sistema educativo. La educación tendría que ser el parteaguas para generar procesos en contra de la corrupción en los pueblos originarios”, destacó la secretaria académica de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), Alma Rosa Pérez Trujillo.
En el conversatorio “Interculturalidad en las políticas públicas”, organizado por la Secretaría Ejecutiva del Sistema Anticorrupción del Estado de Chiapas (Sesaech), la especialista expuso que es necesario comenzar con acciones pequeñas de tal manera que se puedan encontrar y vislumbrar tanto soluciones como alternativas.
Especialmente para que la educación “sea un espacio en donde los pueblos originarios sean cobijados, formados y tengan una visión crítica de la realidad”.
Sin embargo, subrayó como lo más importante dejar en claro qué acciones, grandes o pequeñas, son corrupción.
“Si no hay claridad de qué cosa es la corrupción, por minúscula que sea, me parece que vamos a seguir repitiendo patrones”, anunció.
La secretaria académica expone que la Unesco reafirma que parte de la corrupción en la educación tiene que ver con todos aquellos que son excluidos de los procesos de formación.
“Desde la educación, y para combatir la corrupción, me parece que lo primero que tenemos que hacer es empezar a abrir el horizonte y buscar las alternativas que nos permitan que todos aquellos que quedaron fuera sean tomados en cuenta”.
Acotó que “la educación debe ser el parteaguas para que la sociedad verdaderamente pueda desarrollarse, y para que los pueblos originarios y aquellos que no lo somos, pero que dentro de la interculturalidad convivimos y nos enriquecemos con ellos y, por tanto, alcancemos el desarrollo”.











