El gobierno tiene una fuga

"El gobierno federal tiene cada vez menos dinero. Recaudó entre los contribuyentes 9.2 por ciento menos en febrero que en enero de este ano. Las cifras van también en dirección negativa respecto del mismo periodo de 2008. En pocas palabras, si ya hacían falta varios millones de pesos en las arcas públicas para elaborar un presupuesto ""contracíclico"" en 2009 -que aminorara los efectos de la crisis económica-, el panorama pinta aun peor frente a un ano 2010 en que, según los más optimistas, apenas comenzará la recuperación en todo el mundo.

Es evidente que la baja en la recaudación se debe, principalmente, a que tanto empresas como personas de a pie ya no tienen con qué cumplir con sus obligaciones fiscales. Los indicadores no podrían ser más claros: el Impuesto Sobre la Renta (ISR), aportación que en su mayoría corresponde a las empresas, registró en febrero una tasa negativa de 10.2 por ciento, cuando en el mes de enero tenía una contracción de 3.3%. Inclusive, en su primera comparación a tasa anual, el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) se contrajo 13.9 por ciento. En tanto, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) -dato que refleja el nivel de compras de la gente- cayó 29.5% en el segundo mes del ano.

Hay que anadir que la principal fuente de ingresos del país, el precio del barril mexicano, cayó en 56%; la disminución de la plataforma de producción, en 7.8%, y en la de exportación, en 8.1%. Es decir: sacamos menos petróleo, lo vendemos menos a otros países y, para colmo, más barato.

Es cierto que la crisis viene de afuera, que Agustín Carstens negoció bien la cobertura petrolera y que hubo un presupuesto alto en infraestructura, pero en los próximos meses vendrán los datos que mostrarán la verdadera profundidad del hoyo en la bolsa gubernamental. El comparativo entre enero y febrero en realidad registra la actividad económica entre diciembre y enero. Hay que recordar que en ese momento la gente tenía más dinero, cerraban menos empresas que ahora y las cifras de desempleo eran menores.

No hace falta ser catastrofistas para prever que si no se reevalúa de inmediato el presupuesto que falta por ejercer ni se toman medidas para llegar a 2010 con un plan de gasto viable, el gobierno quedará tal como la economía mundial: quebrado. (El Universal)

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