"La epidemia del sida avanza lenta pero seguramente, en América Latina, y en México en concreto, favorecida por las características de sociedades donde esa enfermedad es un estigma y la ignorancia ayuda a su expansión.
A sólo unos días de que se inicie en México la 17 Conferencia Internacional sobre el VIH-sida, un reporte de las Naciones Unidas subrayó que hay 1.7 millones de enfermos conocidos en América Latina, incluso 800 mil en Brasil y 200 mil en México, y que la única forma de enfrentar lo que puede convertirse en pandemia es mediante la prevención.
""Se dan cinco nuevas infecciones por cada dos personas que entran a tratamiento"", consignó César Núnez, director regional de Onusida, la organización de la ONU para enfrentar el problema.
El avance es lento, pero sin freno, y aunque se mantiene relativamente estable desde hace una década, podría dar una sorpresa desagradable.
De acuerdo con el texto de la ONU y expertos, el problema es mucho mayor que el de homosexuales, drogadictos o prostitutas, los grupos de población tradicionalmente amenazados. La enfermedad afecta ya a trabajadores migrantes, a amas de casa, a indígenas y a personas de la tercera edad que ingieren estimulantes para su vida sexual.
Paralelamente, la ONU critica lo que considera clima de ""homofobia"" en la región, que afecta la lucha contra el padecimiento, al mismo tiempo que el costo de las medicinas puede ser uno de los principales problemas en países como México, donde de hecho el tratamiento es posiblemente el más caro de América Latina. El problema es por tanto cada vez más para la sociedad entera. Y mientras la enfermedad avanza en Latinoamérica, con por lo menos 140 mil nuevos casos diagnosticados en 2007, nadie sabe con exactitud cuántos son los infectados que no lo saben o simplemente deciden no consultar al médico.
Así, la enfermedad provocó en 2007 la muerte de 63 mil personas en América Latina, incluso 4,882 mexicanos, con una edad promedio de 38 anos.
Pero de creer a grupos de sociedad civil el problema puede ser mucho mayor, tanto que el subsecretario de Salud, Mauricio Hernández, ha enfatizado que una cuarta parte de las personas con sida fueron infectadas antes de cumplir los 20 anos.
El sida debe ser enfrentado y vencido, no como favor a grupo de población alguno, sino como una cuestión de humanidad y de política de salud pública para evitar discriminación y pérdida de vidas.
Las prioridades de Obama
El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en entrevista a un diario sudamericano que su prioridad en materia de política exterior sería su relación con México. Pero varios meses después el senador ha viajado a Israel, Palestina, Irak, Afganistán, Gran Bretana, Alemania y Francia. México no parece estar en los planes.
Información publicada destaca que los representantes demócratas en este país no han tenido acercamiento con las autoridades mexicanas para una probable agenda mutua. Todo lo contrario que el candidato republicano John McCain, quien estuvo en suelo nacional y se reunió con el presidente Felipe Calderón. La Secretaría de Relaciones Exteriores no tendría por qué convencer a Obama de venir: sería conveniente para los dos lados pues Obama y sus estrategas harían bien en recordar que durante la contienda con Hillary Clinton los votantes latinos sufragaron masivamente contra el afroamericano.
McCain visitó México, apoyó la reforma migratoria integral y ofrece reforzar el TLC con este país. La ratificación de las palabras de Obama sigue pendiente. (El Universal)
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