Dos ambulancias de la Cruz Roja Mexicana de Tapachula, que sirven para dar auxilio a la población, fueron embargadas de acuerdo con el documento emitido por la Junta Especial Numero dos de la Conciliación y Arbitraje.
Lo anterior, para garantizar el pago a un paramédico que fue despedido injustificadamente, por lo que interpuso una demanda laboral en 2012 y en diciembre del 2013 se le concedió el laudo.
La información señala que en el 2012 la institución pasaba por una crisis financiera producto de una mala administración, por consecuencia fue despedido el paramédico Miguel Rueda Briceño con el argumento de un recorte de personal.
Eso dio lugar al reclamo y un año después se determinaría el pago económico de sus reclamos, más salarios caídos, en ese año al frente de la administración de la Cruz Roja estaba el empresario Carlos Vila Serrano, quien hizo caso omiso y no liquidó al trabajador.
La Junta Especial número 2 de Conciliación y Arbitraje realizó la diligencia de requerimiento de pago o embargo a la que el actual presidente de la institución, Román Soto, argumentó que no pagaría nada debido a que este problema es una herencia de las administraciones pasadas y que no se podía hacer nada porque no estaba el jurídico de la institución.
Ante la falta de acuerdos la institución oficial y el demandante ejecutaron el embargo de dos vehículos de uso de Cruz Roja Mexicana, los cuales sirven para prestar auxilios.
El embargo hacia Cruz Roja es de un millón doscientos cincuenta y seis mil ochenta y ocho pesos por un laudo que data del 2 de diciembre de 2013, más el pago de salarios caídos que se sigan generando hasta el cumplimiento total.











