Tomasa López es trabajadora del hogar en la capital chiapaneca desde hace 30 años, y antes de ser entrevistada para este medio informativo no sabía que en la actualidad tiene derecho a prestaciones por su trabajo y mucho menos que el 30 de marzo se celebra el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar.
López forma parte de las más de 2.3 millones de personas que se dedican al trabajo del hogar en México, de las cuales según la Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), nueve de cada 10 son mujeres y un tercio (36 %) comenzó a trabajar siendo menor de edad.
“Tenía 10 años cuando comencé a trabajar en las casas”, dijo Tomasa, de cuyo trabajo dependen ella y uno de sus hijos que cursa la preparatoria, pues el mayor trabaja como ayudante de albañil.
La seguridad social para los empleados del hogar es necesaria y es un derecho establecido en el artículo 12 de la Ley del Seguro Social, adicionada en 2019, en el que son considerados trabajadores eventuales.
En junio de 2020, es decir, a tres meses de comenzar la pandemia por el virus SARS-CoV-2 en Chiapas, Tomasa contrajo covid-19 y estuvo sin salir de su casa poco más de 40 días.
“Estuve en mi casa, no salí a trabajar. Algunos de mis patrones me apoyaron con dinero, como si hubiera ido a trabajar a sus casas y otros pues no, porque no fui”, indicó.
“Tomy”, como sus patrones le dicen de cariño, no tiene un único patrón sino varios, a cuyas casas llega a trabajar de una a dos veces por semana o por temporadas, dependiendo del trabajo que cada patrón le solicite.
Marcelina Bautista, activista y trabajadora del hogar en el centro del país, señaló que ellas no tienen derechos diferentes a otros empleados.
“Tenemos los mismos derechos a un horario de trabajo, vacaciones, aguinaldo, día de descanso, indemnización si hay un despido, alimentación sana y nutritiva y Seguro Social.
“Este punto es problemático porque es un costo para los empleadores, pero no lo ven como un costo que beneficia a ambos porque lo ven desde el bolsillo; sin embargo, es algo que puede llevar a bien de los trabajadores y a ellos mismos”, mencionó.
El 31 de agosto de 2020 entró en vigor la segunda fase de la prueba piloto para la incorporación de las trabajadoras del hogar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El instituto publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las reglas a seguir durante esa segunda fase, mismas que tienen por objeto establecer facilidades administrativas para la incorporación de este segmento de la población al régimen obligatorio del Seguro Social.
De acuerdo con el IMSS, los patrones de las personas trabajadoras del hogar tienen la obligación de considerar el pago de las cuotas obrero patronales para efectos de movimiento afiliatorio de alta.












