Exigen diálogo para regularización de tierras

La organización se plantó en la Plaza Catedral de San Cristóbal para llegar a un diálogo con autoridades. Elio Henríquez / CP
La organización se plantó en la Plaza Catedral de San Cristóbal para llegar a un diálogo con autoridades. Elio Henríquez / CP

Decenas de integrantes de la Organización Campesina Emiliano Zapata Región Venustiano Carranza (OCEZRC) colocaron un plantón en la Plaza Catedral de San Cristóbal para exigir a las autoridades estatales que instalen una mesa de diálogo “con carácter resolutivo para la regularización de las tierras”, de las que están posesionados desde diferentes años en distintos municipios.

Dirigentes de la agrupación dijeron en rueda de prensa que decidieron instalar la protesta debido a que existen amenazas de desalojo de los predios que tienen invadidos, principalmente uno ubicado en Tuxtla Gutiérrez.

El plantón fue instalado a las 10 horas de ayer, al tiempo que una comisión de 15 integrantes de la agrupación viajó a la capital del estado para reunirse con funcionarios de la Secretaría de Gobierno con la finalidad de tratar el tema.

Señalaron que las tierras que tienen en posesión estuvieron “abandonadas durante más de 20 años por personas que no las necesitan, pero hoy en día las reclaman los supuestos compradores atreves del ejido Francisco I. Madero del municipio de Tuxtla Gutiérrez”.

Manifestaron que “de llevarse a cabo el desalojo con la policía quedarían en el abandono 519 familias de la organización OCEZRC, lo que sería un crimen”.

Agregaron que ante las amenazas de desalojo, acordaron mantener el plantón por tiempo indefinido en la Plaza Catedral de San Cristóbal de Las Casas “hasta lograr que el gobierno instale una mesa de diálogo con carácter resolutivo para la regularización de las tierras que tenemos en posesión”.

Para concluir, la agrupación demandó que se respete un acuerdo firmado en 2009 “para la regularización de las tierras en posesión para el beneficio de nuestras humildes familias indígenas y campesinas que habían vivido como arrendatarios y peones acasillados o jornaleros agrícolas” en los terrenos que tienen ocupados.