A pesar de los avances legislativos en materia de derechos para la diversidad sexual en Chiapas, integrantes de la comunidad señalaron que aún hace falta contar con representantes abiertamente LGBT dentro de los espacios de toma de decisiones, sobre todo en el Congreso del Estado.
Jorge Toledo, miembro de la Red por la Inclusión de la Diversidad Sexual en Chiapas, reconoció que en los últimos años se han dado pasos importantes, aunque subrayó que los pendientes siguen siendo significativos.
Avances
Destacó que con el inicio de la actual administración estatal se ha percibido una mayor apertura para dialogar sobre inclusión e igualdad.
“Se han logrado avances como la reforma al Código Civil para permitir el matrimonio igualitario, así como la ley contra los llamados esfuerzos para corregir la orientación sexual o identidad de género. Aunque ha habido tropiezos institucionales, notamos disposición”, afirmó.
No obstante, Toledo advirtió que iniciativas como la ley de acciones afirmativas y la ley de identidad de género —esta última calificada como una deuda histórica desde 2015— siguen sin concretarse. “Confiamos en que esta vez obtengamos respuestas positivas”, agregó.
El activista reconoció el interés de algunas legisladoras en impulsar estos temas, pero insistió en que se requiere mayor representación directa de la comunidad. “Ya es necesario contar con legisladores o servidores públicos abiertamente LGBT, porque nadie es más sensible a nuestras realidades que quienes las vivimos”, sentenció.
Discriminación en comunidades
En las comunidades indígenas del estado, advirtió, persisten altos niveles de discriminación hacia personas de la diversidad sexual, en particular hacia las personas trans, debido al peso de usos y costumbres y a visiones tradicionales sobre género y sexualidad. Esta situación, dijo, obliga a muchas personas LGBT a dejar sus lugares de origen para vivir con libertad.
Por otra parte, Toledo descartó que exista una exclusión sistemática de las personas trans dentro del propio movimiento, y atribuyó esa percepción al desconocimiento de la trayectoria histórica del activismo en Chiapas. “Siempre hemos buscado incluir a todas las identidades. Cuando hablamos de derechos, hablamos de todos”, puntualizó, aunque aceptó que las mujeres trans enfrentan mayores estigmas sociales que limitan su participación organizativa.
En tanto, el activista juvenil Murat Alvarado Hernández subrayó que la lucha por los derechos de la diversidad sexual también implica diseñar políticas públicas que garanticen igualdad y visibilicen a sectores vulnerados de manera histórica.
“La realidad actual no es la misma que enfrentaron generaciones anteriores. Hoy tenemos condiciones más favorables, pero el trabajo no ha terminado”, señaló.












