Falta visibilizar desapariciones de mujeres

Falta visibilizar desapariciones de mujeres

En medio de la crisis de desapariciones que vivimos en el país, con más de 100 mil personas desaparecidas, se pierde la noción sobre cuántas son las mujeres, jóvenes y niñas víctimas de este delito. Considerado un crimen de lesa humanidad que atenta en su mayoría contra hombres, pero hay que decir que son tres de cada 10.

Por ello, se debe apostar por hacer una cobertura periodística feminista, con perspectiva de género respecto a las desapariciones de mujeres, jóvenes y niñas, comentó Dalia Margarita Souza López, periodista y jefa de información en el sitio de periodismo independiente ZonaDocs, de Guadalajara, Jalisco.

Esto se planteó durante el taller de “Cobertura periodística de las desapariciones de mujeres y niñas: ¿cómo acompañas a las víctimas?”, como parte del Seminario: Periodismo de Paz para las Mujeres, organizado por la Secretaría de Igualdad de Género (Seigen), a través del Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas (Paimef).

Destacó que hay que reconocer y problematizar dónde están, requerir a las autoridades que las regresen con vida y, además, los periodistas tienen la obligación de analizar esta problemática tan grave desde todas las formas en que afecta a las mujeres que son desaparecidas y a quienes las buscan.

Muchos periodistas suelen replicar los discursos de la autoridad en los que invisibilizan el problema, se estigmatiza a las niñas, jóvenes y mujeres, revictimizándolas o, incluso, olvidando a aquellas que en su momento están siendo víctimas de este delito. Lo más común es escuchar que “se fue con el novio”, incluso en las fiscalías y ministerios públicos.

La periodista con orientación en temas de migración, derechos humanos, desaparición de personas y resistencias feministas, refirió que es abrumador que los periodistas repliquen esos mismos discursos sin cuestionar. Deberían reflexionar cómo afectan las desapariciones con una visión de género.

Comentó que en muchos casos si se van por su propia voluntad, es porque están huyendo de situaciones de violencia, las cuales no son atendidas e ignoradas. Debe haber una visión más crítica de los periodistas y los medios en general, aconsejó.

El mayor impacto de este paradigma está en las familias, en las madres buscadoras, quienes siguen saliendo a las calles a exigir justicia, pidiendo el regreso de sus hijas e hijos, y con ello arriesgando su integridad.

Tan solo este año, cinco mujeres buscadoras han sido asesinadas, pero muchas veces son ignoradas por los medios informativos, que normalmente solo cuentan una parte de la realidad.