El director del Centro de Derechos Humanos “Ku´untik”, Diego Cadenas Gordillo, quien también es representante de la Coordinadora de Personas Desplazadas del Estado de Chiapas, dio a conocer que no existe respuesta a los desplazados que permanecen en el campamento del centro de Tuxtla Gutiérrez, motivo por el que han tomado medidas radicales.
El activista que representa a 444 personas de cuatro grupos de comunidades tsotsiles y tseltales, de Chenalhó, Zinacantán, Tenango y Cintalapa respectivamente, manifestó que es un tema que permanece estancado desde el año 2016.
“Sin embargo, lo que resulta más preocupante es que hasta el momento en el caso de los desplazados internamente, se desconoce si algunos han retornado o en qué condiciones están, es decir, no hay un seguimiento serio para estos grupos vulnerables”, agregó.
En el caso del grupo que representa, han cumplido 34 días días en plantón en el centro de Tuxtla Gutiérrez exigiendo solución al tema, incluso este mismo sábado 7 de marzo del 2020, cuatro indígenas comenzaron una huelga de hambre para presionar al gobierno a cumplir con sus promesas.
Recordó que por el contrario en los últimos días se han registrado hechos violentos que ha costado la vida de una persona y desplazado a decenas del municipio de Aldama, por lo que este problema va creciendo, de manera exponencial.
“En este punto proliferan los grupos paramilitares y armados, el estado tiene conocimiento de ello, por eso insistimos en que el número de cinco mil desplazados que se ha manejado no es cercano a la realidad”, indicó.
Cadenas Gordillo agrega que las firmas de pactos de paz de nada han servido porque la solución no se ha dado.
El panorama no es nada alentador ya que de acuerdo al defensor de derechos humanos, los últimos casos de desplazamientos masivos se han dado en los periodos electorales.
“Las elecciones intermedias se acercan, los conflictos podrían empeorar y las familias que son obligadas por la fuerza a votar o apoyar a ciertos políticos tendrán dos caminos: someterse o abandonar su hogar, desplazándose a lugares donde no encuentran condiciones dignas para vivir”, precisó.











