Estar en el lugar oportuno y en el momento justo es tarea diaria de los bomberos, no obstante, esto comúnmente ocurre tras un llamado de auxilio y del sonido de la alarma en la estación.
Pero esta vez fue muy diferente, ya que Fernando Hernández junto a sus compañeros regresaban de un convivio vinculado a los festejos del Día del Bombero que se celebró este 22 de agosto.
De regreso a la estación, un llamado de auxilio por parte de elementos de la Guardia Nacional, mientras transitaban por el puente llamó su atención, en el que les indicaban sobre el intento de suicidio de una joven, por lo que de inmediato los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos descendieron a la orilla del puente Belisario Domínguez de la carretera Tuxtla Gutiérrez-Chiapa de Corzo.
En el lugar se encontraron con Karla, de unos 20 años de edad, jovencita que estaba colocada en la orilla de los barandales del puente y pretendía lanzarse al vacío para caer en las aguas del río Grijalva y así terminar con su vida.
En medio de los destellos de las luces de los automóviles que transitaban la vía, con la oscuridad de la noche y una lluvia tenue, la joven sólo repetía que ya no quería vivir.
Como parte del protocolo para estos casos, los bomberos comenzaron a dialogar con la joven. Mientras, el comandante Alejandro Martínez hizo la tarea de distraerla y el equipo se desplegó en los alrededores, pero sin portar el uniforme que los identifica, pues no estaban combatiendo un incendio.
En medio de un grupo de espectadores, la escena pasó de una alta tensión en el ambiente a un alivio al instante en que Fernando Hernández se acercó con sigilo a un costado del barandal, fingiendo desinterés en lo que ocurría, pero el objetivo en su mente era claro, sólo tenía una oportunidad para evitar la tragedia.
“Me quiero morir”, era el grito de la joven, al tiempo que se podía escuchar “mira, ten esto, te vamos a llevar a cenar”.
“Mira, Karla, ahí viene tu pariente, ahí está; ¡ya!”, ese fue el último grito que se escuchó, y en menos de un segundo, Fernando pudo abrazar de la cintura a la joven para ponerla a salvo sobre la cinta de asfalto de la carretera.
Las expresiones de alivio surgieron entre los espectadores. Karla fue puesta a disposición de las autoridades para activar el protocolo de ayuda.












