Es fundamental cuidar la salud mental durante la emergencia sanitaria que se vive a nivel global, que obliga al confinamiento domiciliario y restringir lo más posible las salidas a la calle, destacó la psiquiatra Ana Dilma Sánchez Hernández.
La especialista adscrita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, recomendó conservar y fortalecer muestras de afecto entre los habitantes de la familia, así como procurarse comunicación, realizar ejercicio, tener una actividad individual como leer o escribir, y usar juegos de mesa.
Mencionó que luego de tantos meses de vivir la contingencia sanitaria, con un sinfín de información en medios de comunicación, contagios, muertes, confinamiento y demás, se puede experimentar tristeza, apatía, desinterés.
Incluso se puede llegar a la pérdida del cuidado personal, pesimismo, alteraciones del apetito, sueño y, en ocasiones más graves, se pueden tener ideas de no querer estar vivo.
Por ello es que se deben tomar acciones para cuidar la salud mental, como realizar ejercicio dentro de casa, leer, escribir, pintar, y el buscar posterior ayuda profesional para lograr estabilidad psicológica.
Resaltó que además del confinamiento en el hogar se deben restringir las salidas a la calle lo más posible, salvo para la compra de alimentos o quienes por trabajo deban hacerlo.
Ese encierro solidario, indispensable para protegernos, exige un cambio total y repentino de nuestro estilo de vida, que impone un proceso de adaptación, durante el cual debemos proteger nuestro bienestar integral, y poner énfasis en nuestra salud mental.
Sánchez Hernández enfatizó que el impacto de la contingencia en la salud mental de las personas, tras el aislamiento social, debe ser atendido, a fin de que no se presenten factores de riesgo.
Recomendó medidas preventivas para abordar de mejor manera este periodo, como conservar y fortalecer las muestras de afecto y cariño entre los integrantes de la familia, procurarse información veraz y correcta, es decir, no creer todo lo que aparece en redes sociales o rumores.
Es necesario tener una rutina diaria para todos los integrantes del hogar, con horarios establecidos para desarrollar, en forma individual o en grupo, y adecuadas a cada edad, tareas escolares o laborales, realizar actividad física con ejercicios sencillos y propios a la capacidad de cada quien.












