Hay luz al final del abismo

"Luego de tres crisis consecutivas, de seguridad, económica y sanitaria, los periodistas solemos caer en la inercia de ver sólo desastres a nuestro alrededor, siendo que la realidad no es tan simple. También existen buenas noticias que deben ser difundidas para que el lector tenga un panorama completo de la situación y haga su propio balance de lo que ocurre.

A finales del ano pasado y principios de éste todos los mensajes en torno a la situación económica eran devastadores. En marzo supimos que los inversionistas extranjeros habían retirado 13 mil 138 millones de dólares en bonos gubernamentales, 45.79% del total de títulos del gobierno en manos de extranjeros. Pocos imaginarían que sólo dos meses después la tendencia se revertiría en 17.56%.

Lo mismo pasó con el tipo de cambio. Cuando el dólar llegó hasta los 15.50 pesos, hace dos meses, parecía difícil pensar, por las senales de aquel momento, en un dólar a 13 pesos unas semanas después.

Si tenemos cifras como éstas de manera sostenida en un momento en que todavía padecemos las secuelas de la epidemia de influenza, es factible concluir que, a diferencia de lo que veíamos a inicios de ano, una salida paulatina de la crisis desde finales de 2009 es una proyección a considerar.

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo hace dos días que la economía de su país claramente se había estabilizado. La declaración tuvo efecto en las bolsas de valores porque los balances financieros de los bancos la respaldaban. Incluso varios de ellos, como JP Morgan, Goldman Sachs y Morgan Stanley, buscan devolver al Estado la ayuda que recibieron. Por eso tiene sentido, con los datos acumulados a mitad de 2009, prever en 2010 una ""franca"" recuperación de la economía.

Falta mucho para que el consumidor recupere por completo la confianza perdida. Por lo pronto, ya no se puede decir que las versiones ""optimistas"" sean descabelladas.

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