Ana Laura Mondragón * CP. Tras señalarse la presencia de cólera en los municipios de Pichucalco y Ostuacán, autoridades de Salud recordaron que el último caso en la entidad se registró en 1997.
Resaltaron que actualmente se están llevando a cabo trabajos de monitoreo y medidas preventivas necesarias.
Indicaron que a través de la metodología denominada Definición Operacional de Casos, se monitorea a toda persona mayor de cinco años de edad, con más de cinco evacuaciones (líquidas) en 24 horas, con dolor abdominal y sin fiebre, por ser un paciente sospechoso.
Detallaron que además de tomar muestras en humanos, la dependencia también toma muestras ambientales a través de dos técnicas: Isopos de Moore (para aguas corrientes) e Isopos de Spira (para aguas estancadas), que se realizan en drenajes, clínicas públicas y privadas, y otros lugares estratégicos, para después ser analizadas en el Laboratorio Estatal de Salud Pública.
Apuntó que en la Jurisdicción Sanitaria VII de Tapachula las acciones se intensifican por tener bajo su resguardo la salud de municipios fronterizos, donde la movilidad poblacional procedente de Centroamérica implica el tránsito de enfermedades, y además porque se tiene el antecedente que en 1991, cuando el cólera llegó a Chiapas, fue por esa zona limítrofe.
Finalmente, recordaron las recomendaciones para el cólera, tales como lavarse bien las manos antes de comer y después de ir al baño.











