Héroes anónimos en el combate de incendios

Héroes anónimos en el combate de incendios

Por su geografía, Chiapas representa un gran desafío en el combate de incendios forestales, pues muchos de ellos se presentan en zonas de difícil acceso, por lo que se requiere del uso de aeronaves para sofocar la mayoría de estos y que tan solo en este año han acabado con más de 8 mil hectáreas de bosques.

Elementos de la Secretaría de la Marina-Armada de Mexico, arriesgan su vida en el combate de incendio en áreas naturales protegidas del ámbito federal.

Las aeronaves de la Semar han intervenido en este tipo de acciones en la Reserva de la Biosfera “La Encrucijada”, en la Reserva de la Biosfera “El Triunfo en el cerro de Nambiyugua en Villaflores; en el Cañón del Sumidero; así como en los poblados Tierra y Libertad y Rodulfo Figueroa del municipio de Cintalapa.

La tripulación mínima para el combate de incendios es de tres personas, siendo un piloto, copiloto y un ingeniero de vuelo. Sin embargo, para la operación con carga externa (helibalde), así como el de brindar una mayor la seguridad de las operaciones, los aviones navales contempla la incorporación de un maestro de carga (operador de helibalde) y dos observadores.

Con esto la aeronave permite operar con mayor seguridad y eficiencia, lo que reduce el riesgo de accidentes durante la toma de agua, especialmente en áreas confinadas donde los obstáculos pueden representar un riesgo para la unidad, especialmente en lagunas y ríos con vegetación alta.

Pilotos que están al frente de estas aeronaves comentaron que la geografía accidentada en la entidad resulta complicada, ya que algunos de los incendios forestales se dan en montaña, muchas veces con pocas o nulas fuentes de agua cercanas a la conflagración.

Por tanto se tienen que emplear depósitos de agua portátiles, además las corrientes de aire que se generan en las cañadas y en la cumbre de las montañas dificultan la operación.

Aunado a la baja visibilidad provocada por las densas columnas de humo, hacen especialmente difícil el vuelo cerca de los puntos que se desean atacar para sofocar el incendio.

Otra problemática es la presencia de aves carroñeras que resultan un obstáculo durante los vuelos y que también representan un peligro para la nave y sus tripulantes.

Los marinos saben que cada vez que sobrevuelan una zona afectada por los incendios, se corren estos peligros, sin embargo el poder sofocarlos, permite que grandes hectáreas de bosques se preserven y su vez reducir los riesgos a la población.

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) detalló, hasta su último informe publicado el 9 de mayo, que se han suscitado 182 incendios forestales en Chiapas con una afectación de 8 mil 647 hectáreas, pero esta cifra pudo haber sido mayor sin el trabajo aéreo que se ha desplegado este año para el combate frontal contra estos siniestros.

A nivel nacional, la Secretaría de Marina-Armada de México ha desplegado más de 140 elementos navales, cuatro vehículos  y tres unidades aéreas con helibalde para apoyar en la sofocación de los mismos.

En el caso de Chiapas, se ha tenido el apoyo del personal naval perteneciente a la Décimo Cuarta Zona Naval, el cual ha coadyuvó en las acciones de apoyo para sofocar diversos incendios forestales.

Cabe señalar que uno de los objetivos de la Marina es brindar apoyo a las dependencias municipales, estatales y federales en el combate a los incendios forestales que se presentan en esta temporada tanto en el estado de Chiapas como en el resto del país, sin descuidar las atribuciones y misiones propias de la Secretaría de Marina-Armada de México.

Las lluvias que se han presentado en el estado, han favorecido en el combate de estos siniestros en Chiapas, sin embargo la participación de los elementos de la Marina ha permitido en sofocar varios de estos, tarea que aún no concluye, pues la temporada de incendios habrá de concluir en el mes de junio.