El incendio registrado en la Reserva de la Biósfera del Volcán Tacaná se encuentra controlado en un 65 por ciento, aunque la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) calcula que si las condiciones climáticas lo permiten, podría quedar extinguido en las próximas horas.
Tras cinco días de combate en los que participa personal de dependencias federales, estatales y municipales, Ejército mexicano y brigadistas comunitarios de México y Guatemala, se han abierto más de dos kilómetros de brechas y zanjas cortafuego en puntos estratégicos en las inmediaciones de los parajes Mozotal y el Bosque Encantado, en el municipio de Unión Juárez.
En tanto, en el lugar conocido como Laguna Seca, del lado guatemalteco se registró un frente de fuego que fue controlado por personal de la municipalidad Sibinal y brigadistas de la Comisión Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) de Guatemala.
La Conanp precisó que derivado de en un vuelo de evaluación y planificación en el incendio del Tacaná, se puede establecer que “si el tiempo atmosférico nos favorece es posible que en las próximas horas [el incendio] quede reducido al cien por ciento”.
Y es que el grupo de atención a esa contingencia lo más que ha podido acercarse es a unas dos horas de camino a pie, por lo escabroso del terreno.
Aclaró que debido a la situación topográfica el combate aéreo es imposible, pero a pesar de ello ya se lleva un control de un 65 por ciento.
“En el sobrevuelo se pudo observar fuego en arbustos, hojarasca y troncos derrumbados”, precisa el organismo.
El subdirector de Incendios de la Conred de Guatemala, Keny Martínez, y el delegado de la Zona Costera en San Marcos, Franz Kiss, se sumaron al Grupo Técnico Operativo Regional de México, para atender la contingencia de manera conjunta.
Riesgos
Los pronósticos indican que los vientos podrían cambiar de dirección hacia la parte norte del volcán, ante lo cual se intensifican los trabajos de apertura de brechas cortafuego en puntos estratégicos, dijo el delegado regional de Protección Civil, Julio César Cueto Tirado.
Y es que el riesgo se incrementa no solamente por los vientos que se registran de entre 20 y 25 kilómetros por hora, sino por la alta concentración de material combustible vegetal, por lo que es ahí donde se realizan labores preventivas.
Personal del Ejército mexicano, la Comisión Nacional Forestal, Secretaría Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Protección Civil estatal y de los municipios de Unión Juárez y Cacahoatán, así como comités de prevención y participación ciudadana, participan en los trabajos.
En la comunidad Papales de Unión Juárez se instaló un campamento para abastecer a los combatientes del incendio de alimentos y agua, con la participación de grupos de mujeres de la zona.












