Los recién nacidos prematuros, es decir, aquellos infantes que nacen entre la semana 28 y antes de la 37 de gestación, representan una tasa muy alta de mortalidad en los primeros cinco años de vida, debido a la falta del desarrollo de los órganos o por algunas malformaciones congénitas.
Para Noemí Caritina Godínez Téllez, neonatóloga en el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez, los infantes que nacen antes del periodo establecido dentro de un embarazo pueden desarrollar complicaciones cerebrales, respiratorias o digestivas; también son más propensos a desarrollar alguna discapacidad como la ceguera, parálisis cerebral o sordera.
Cada 17 de noviembre se celebra el Día Mundial del Niño Prematuro, a fin de hacer visible este problema en varios países y la necesidad de que los infantes reciban una atención adecuada desde el embarazo, toda vez que llegan a ocupar la mitad de las muertes neonatales.
Entre más prematuro sea una niña o niño, mayores complicaciones enfrentará para salvarse. Como ejemplo, un bebé que nace antes de los siete meses puede pesar menos de un kilogramo, de ahí la complejidad.
Global
En febrero de 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que todos los años se registran hasta 15 millones de nacimientos de niños prematuros, situación que se convirtió en la principal causa de muerte en menores de cinco años.
El máximo organismo de salud puntualizó que gran porcentaje de los bebés que nacen de forma prematura pueden salvarse, siempre y cuando reciban los cuidados necesarios en el embarazo y posterior al parto.
Factores
La OMS señala que los embarazos múltiples, padecimientos crónicos, infecciones, hipertensión o diabetes, son algunas de las causas que pueden generar un parto prematuro. Según los datos generados hasta 2018, México no figuraba dentro de los países que presentaran las tasas más altas sobre el tema.
Por su parte, Godínez Téllez refirió que las cifras mundiales indican que por cada 10 infantes nacidos de término, uno se da de forma prematura. En el HEP, que es un hospital de referencia (es decir, que no atienden partos), se tiene un 30 % de ingresos de pacientes que nacieron antes de la semana 37 de gestación.
Infraestructura
En Tuxtla Gutiérrez, el HEP cuenta con una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales; lo complejo de atender pacientes que son prematuros es que vienen acompañados de malformaciones congénitas, las más comunes en Chiapas son las del tubo digestivo, cardiopatías o exposición de intestinos.
Lo que hace el equipo multidisciplinario es ver qué servicios demanda un paciente recién nacido, que puede ir desde una cirugía pediátrica o de tórax, hasta una serie de rehabilitaciones.
Un recién nacido que llega a pesar menos de 1.5 kilogramos requiere hasta dos meses de observación; esta situación involucra de forma directa a los padres para que, una vez que es dado de alta, sigan con las medidas preventivas.
En el 2019, las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mostraron que de todos los nacimientos anuales que se registran, un promedio de 40 mil 411 bebés nacen de forma prematura. Las consecuencias se pueden reflejar en problemas del corazón, pulmones o intestinos.
Dicho organismo ha señalado que, para evitar que un bebé nazca de esa forma, es necesario que exista una vigilancia durante el embarazo, que se lleve un control de la alimentación de la madre y también se que realicen los exámenes de laboratorio que demanden los médicos.












