Invierten 26 millones de pesos en escuelas

Invierten 26 millones de pesos en escuelas

“Los apoyos a las escuelas también son un agradecimiento a las comunidades de acogida solidarias y permiten que las niñas, niños, adolescentes y jóvenes locales tengan mejores herramientas para su futuro”, afirmó la jefa de las operaciones de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en el sur de México, Kristin Riis Halvorsen.

Con el propósito de brindar acceso al derecho humano a la educación de niñas, niños y adolescentes, incluida la niñez refugiada y solicitante de asilo, la Acnur realizó la entrega de mobiliario, equipos de cómputo, contenidos educativos digitales y remodelaciones de aulas en siete escuelas de Palenque y siete en Tenosique, Tabasco.

Computadoras, escritorios y sillas

En el municipio chiapaneco, la Acnur compró e instaló 116 computadoras con sus respectivos escritorios y sillas; mientras que en el vecino estado fueron donados 240 equipos. También se entregó mobiliario a la División Académica Multidisciplinaria de los Ríos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT DAMR).

Asimismo, la Agencia hizo entrega de mobiliario para la Biblioteca Municipal de Palenque. Se espera que estos apoyos faciliten la permanencia de las infancias y adolescencias en la escuela y beneficien al alumnado que asiste a los planteles apoyados.

Estas entregas forman parte de las intervenciones en escuelas anunciadas por la Acnur para Chiapas, Tabasco, Veracruz y Oaxaca, por un valor de más de 26 millones de pesos en beneficio de la población de las comunidades que acogen a las personas refugiadas y solicitantes de asilo.

La jefa de operaciones destacó la importancia de “apoyar el sector educativo” y reconocer lo imprescindible “de la continuidad de la educación para la niñez y juventud refugiada y solicitante de asilo en su proceso de integración y aprendizaje, ya que el conocimiento y las habilidades aprendidas en las aulas les permiten llevar vidas productivas, plenas e independientes”.

Las contribuciones al sector educativo forman parte del Pacto Global de Refugiados y del Marco Integral Regional para la Protección y Soluciones (Mirps), que promueve una respuesta coordinada al desplazamiento forzado, impulsando iniciativas de apoyo a las comunidades de acogida.